Vida
flor del río
palabra que toca
Dios en el aire
Sin equivocarse él
yo escribo palabras
que en la arena se cubren
que en las nubes se pierden
que en el agua se disuelven
él es el lenguaje
dador de tu risa
y el que falla en los momentos
en que mis manos tiemblan
Vida
voz del universo
dador del río
Flor que brilla en la lejanía
acariciando la
estrella inaugural
de mi corazón
Cortina del pensamiento
tiempo transparente
que devela las profundidades
Camino que muestra
pasos que he corrido
que recorreré
cayendo una y otra vez
en un solo momento
levantándome para mirar
el surco de Dios en mis manos,
el nombre que es tuyo
el corazón que es tuyo
el amor que siembro cada día
en la palabra
para corresponderte cielo
con una respiración tranquila
que hace estremecer al trueno
Relámpago que brilla
amarilla acacia en la sabana nocturna
diente de dragón
mirada profunda del ojo felino
y de la tortuga
llegando más allá de donde miran
los telescopios
Vida, calma recuperada
en mi alma que tranquila
saborea el cielo aclarado
hoy me he mojado
soy este, aquél muchacho
que ha recibido su corona de lluvia
pasto verde
dorado atardecer
flor de la tarde
del limonero
tomo un fruto
parto
el interior verde y carnoso
la dureza de vivir
cae a ambos lados
del filo
tabla
vaso
mis manos
han aprendido a tocar
las raíces de esta belleza
trasplanto con cuidado
la belleza a una tierra
y el mar del conocimiento
aquieta sus olas
el libro aquieta sus agitadas tormentas
las palabras cesan sus átomos
y sus electrones
la flor florece sin pensamiento
y cada gota de lluvia
es una flor abriéndose
El jardín está aquí
a un costado de las montañas
—He de hacer mis labores.
8:31, 24 y 25 de agosto.
Ajusco, 2016.