Dios,
a quienes toman prestadas tus palabras
para subir en pedestales de gloria efímera
guíalos en la luz de tus estrellas
que brillan hechas de gases y cenizas
a quienes son duros de cabeza
y batallan con las palabras
desármalos con el viento
del amor que todo desnuda y vuelve tierno
suave, efímero como el canto de un niño
la savia de la poesía
que transforma en el tronco eterno.
16 de abril, 2017.