Un día llamado el día de la Tierra
Mi querido pajarraco,
hoy es el día de tu madre la Tierra
Ámala con cada respiración,
muéstrale lo que cosechas
pues ella se alegra
Y recuerda que todo cambia
Cuando tengas un buen día
agradece, pero no intentes repetirlo
pues te cansarás yendo contra la corriente
Abre los ojos y percibe
lo que está detrás de los días
y los meses
Y comprende el camino que caminas:
está siempre alumbrado
no se va
no viene,
pero se vuelve profundo
si aprendes a amar
Y si amas como eres amado
su sabiduría será inagotable
El t’aichi que se practica en los viveros
es para los que se abren de corazón
a practicar la libertad
El vuelo esplendoroso, mi pajarraco
no es hacia lo lejano
a donde se proyecta el deseo
El vuelo esplendoroso es el que planea
sobre el día y la noche
sobre los días y sobre las noches
vuela como una nube
llueve donde debe llover
y siempre se está renovando
Sin miedo
porque no hay vacilación
Sin vacilación
porque no hay duda
Sin duda
porque no hay separación
El vuelo esplendoroso
sigue el curso de la tierra
y es uno con la tierra,
bendito sea.
Hanabatake 花畑
翠場庵
