Si aprendemos a hablar bonito, con oración, a nuestros animales podremos entender cómo la montaña, los ríos y los árboles también oran por nosotros y nos saben hablar bellamente.
A manchitas (en su 5to aniversario de llegada a casa).
Te digo así:
Dios te bendice Manchitas. Tu vida es valiosa. Dios no se olvida de ti y del regalo que has traído a mi vida.
( y eso y más le dice la Tierra a la humanidad).