Solsticio de verano

Gracias por el día de hoy,
porque ya calentaste nuestros cuerpos
y trajiste la primavera.
Porque ya los cultivos están creciendo
y has traído el reino de la luz
a la tierra.
A partir de ahora
comienzan los días calurosos.

Bañado con agua fría,
mientras te veo,
verde y rojo te ocultaste
en el horizonte

Gracias por todo.


Solsticio de verano
Hanabatake, Tsukuba
21 de junio de 2021

Campo de arroz tanbo, Tsukuba

Tres maneras de ser nativo : Poema de un recorrido en busca de tres poetas japoneses

ななお・さかき、山尾三省と長沢哲夫の足あとについて自分で書いた詩です。2018旅をして、薩摩川内市、屋久島と諏訪之瀬島に訪ねました。そのとき、部族の友達と家族たちが自分の家と心を開いて、世話になってくれました。

Nota 1

Se trata de un ecopoema siguiendo la ruta de vida de tres poetas japoneses de fines del siglo XX y principios del XXI, poetas vagabundos y campesinos que dedicaron su vida al diálogo con la naturaleza: Nanao Sakaki, Sansei Yamao y Tetsuo Nagasawa. Se trata de un poema de inmersión ecopoética por las islas de Kyūshū, Yakushima y Suwanosejima durante el viaje que el autor realizó entre el 9 y 26 de marzo de 2018 con el apoyo de una beca de la Japan Student Services Organization.

Agosto de 2024

Nota 2

Este poema lo escribí en 2018 como un poema que reúne las experiencias de mi viaje de investigación ecopoética por el sur de la isla de Kyūshū y las islas japonesas de Yakushima y Suwanose. Durante este viaje amigos japoneses, amigos poetas y familiares de los poetas Nanao Sakaki, Sansei Yamao y Tetsuo Nagasawa me abrieron las puertas de sus casas y las de su corazón para mostrarme lo que queda del movimiento del Buzoku o Las Tribus, un movimiento de poetas que en los años sesenta renunciaron al «Japanese way of life» y se alzaron contraculturalmente frente a la modernización hegemónica para emprender diversos caminos de reconexión con la tierra y el espíritu de los seres humanos auténticos “primitivos” del mundo.

Durante mi viaje, medio siglo después del movimiento de Las Tribus, me encontré, por ejemplo, con los registros familiares, fotografías y diversas anécdotas de Nanao Sakaki preservadas en el museo de la literatura de Satsuma Sendai (Satsuma sendai magokoro bungakukan), también visité la “Ermita de la tonta perspectiva” (Gukaku-an) de Sansei Yamao, una cabaña-estudio en un pequeño caserío de Yakushima y que es cuidada y conservada en memoria del poeta por su hermano y su esposa. También tuve la oportunidad de visitar al poeta pescador Tetsuo Nagasawa y su esposa Rada quienes viven en la pequeñita isla de Suwanose, una isla volcánica con apenas 70 habitantes, alejada de Tokio y las grandes ciudades, un terruño en la vastedad del azul océano.

La isla de Suwanose y sus habitantes están conectados con la historia de una comuna contracultural fundada por Las Tribus en los años sesenta, a distintos movimientos ecológicos y hoy en día a la basura marina y la destrucción de los arrecifes. Por su parte, la isla de Yakushima es hoy en día un modelo de turismo ecológico sustentable, aunque el turismo masivo amenaza a sus bosques sagrados de árboles sugi, que se dice que inspiraron los bosques de la animación La Princesa Mononoke. En el sur de la isla de Kyushu se encuentra Satsuma Sendai, el lugar de nacimiento del poeta Nanao Sakaki hace cien años. Se trata de un pueblo cuya economía depende en gran parte de los recursos financieros que recibe del gobierno japonés por albergar una planta de energía nuclear en su territorio.  

El viaje por este camino, siguiendo versos, historias, recuerdos y personas es uno que sigue abierto para quien lo quiera emprender.

Agosto de 2024

Nota 3: Sueño

Soñé con basura, basura que llenaba los mares.

A las 9:00 de la mañana llegué al puerto de Suwanose. Allí en el muelle de concreto me esperaban Tetsuo Nāga y su pareja, Rada. Ellos me llevaron a la casa, donde dejé mis cosas en el cuarto de huéspedes y desayuné ligeramente en la casa que Nāga construyo. Ésta es una casa circular, de madera, que yo me imagino como una especie de yurta mongola. La casa de manufactura rústica, con ofuro de barro y ventanales de madera pareciera una casa hecha en México. Con Nāga y Rada conversamos de geografía y Rada me contó que a él le gustan los mares y es pescador.

Nāga me mostró una antología de poesía mexicana moderna en japonés[1] y me dijo que lo que los poemas que más le gustaban de dicha antología eran de un poeta de nombre Ámbar Past. Yo, sorprendido, le dije que ella era mi amiga y que ahora vive en los Himalayas. Le conté a Nāga que la casa de Ámbar que yo visitaba en San Cristóbal de las Casas, en Chiapas, una casa muy parecida a la casa de él y Rada en Suwanose. Nāga me contó que él mismo había construido la casa después de que se mudaron a la isla.

En la tarde fui con Nāga a la playa, que aquí dicen bana (バナ) en vez de hama. Luego estuve un largo rato entre el roquerío de la baja marea mirando los peces y las olas romperse a lo lejos en el arrecife. Estuvimos caminando entre las rocas, como raqueando. Estas playas hoy en día reciben la basura de muchas partes del mundo (probablemente este fenómeno se deba en parte a su ubicación justo en medio de la corriente de Kuroshio). Luego Rada y Nāga me contaron que cada semana hay brigadas de limpieza para recoger la tanta basura de las playas de Suwanose, aunque siempre aparece más basura.

Después de visitar la playa, subimos a las faldas del volcán activo de la isla. Allí, vi la fumarola de ceniza del volcán y unas cabras cimarronas que comen las yerbas y pastos. En el camino nos detuvimos a visitar un pequeño parque donde el yamazakura (cerezo silvestre) se ha convertido en un punto de atracción de los habitantes para pasar los días de campo, especialmente en primavera. Cuando descendíamos en el automóvil, Nāga me mostró el lugar del antiguo Ashram. Ahora, allí hay un establo que se utiliza para resguardar a las vacas del “pueblo” de esta isla de 70 habitantes.

De regreso, le muestro a Nāga unos pequeños caracoles que encontré en la playa. Takaragai se llaman, los trae la marea a esa playa, me dice.

Nāga me mostró el jardín, el huerto (hatake) y los árboles frutales. Hablamos del clima templado de la isla, parecido al clima de ciertas partes de México y de Latinoamérica. Hablamos de Latinoamérica y Japón, de la vida en las ciudades y el campo, de la contaminación de los ríos, aguas y mares. Ellos me dicen que en esta isla, aunque el clima es propicio para la agricultura, el agua es poca y escasea.

Al filo de la noche me bañé en el ofuro de barro calentado desde afuera con leña.   

Cenamos sashimi de tsubashi y pescaditos fritos, vegetales, sopa, frijoles y vino. Escuchamos música de Mali, canciones de Manu Chao y canciones wixárikas. Nāga me muestra su diccionario de español y una antología de poesía de Federico García Lorca (una edición de Editores Mexicanos Unidos, la misma que yo tengo en mi casa en la Ciudad de México).

Antes de dormir, me asomo a la noche, que era de luna nueva, y veo infinidad de estrellas. Pienso en Ámbar Past y en esta casa en una pequeña del archipiélago de las Tokara en donde estoy junto a un poeta pescador y su pareja. Afuera, las estrellas me ven y el viento sopla en los bambúes. Escribo:
Nanao, Sansei, Nāga. Estos miembros de Las Tribus buscaron en las raíces y se convirtieron en habitantes nativos.

2023


[1] Se trata de Gendai Mekishiko shishū 『現代メキシコ詩集』(Antología poética del México contemporáneo), edición y traducción de Yutaka Hosono, Japón: Shin sekai gendaishi bunko, 2004.


TRES MANERAS DE SER NATIVO


Suwanose jima

Dios, estrella del espíritu
llena mi sueño
en el vacío humilde,
en la danza de los días.

Episteme de luz,
de las flores,
deja tu graciosa palabra
descansar
en el silencio de marzo.

Estrellas
y caracoles
en la playa
escucho las olas
en mi respiración
y veo la corriente
de kuroshio,
antigua
e invisible.

Le he dicho al poeta pescador,
—si tomo un barco
sobre esta corriente
llegaré a México—
y nos reímos juntos.
Nāga, (Tetsuo Nagasawa)
es su nombre
que significa la serpiente,
mensajera de aguas
un dragón
del Pacífico.

Nāga, yo me siento
como un hermano menor
de un hermano mayor,
en tu casa,
en Suwanose,
donde montas sobre la corriente
y me mencionas
a la poeta Ámbar Past
—y esta casa es igual
a la casa de Ámbar
que conocí en Chiapas—

¡Ah!
los Himalayas, los Méxicos,
las islas japonesas, las mandarinas
sashimi y pescados fritos,
cenamos juntos
Nāga, Rada y yo
en esta isla de 70 habitantes
y un volcán activo.

Y esa noche
antes de llegar
a la casa de Nāga
soñé con la basura
que atiborra
las playas
de todos los mares
y estuve ahí,
en Suwanose,
a diez horas en barco
desde Kagoshima
entre corales
y botellas de PET
de todos los mares.

Rada, me dice
—Cada tanto
la gente de la isla
recolecta la basura
para enviarla a Kagoshima,
pero siempre
llega más basura
y esa basura la comen
los peces, las tortugas,
las aves
y enferman—

Dios,
en este barco del mundo
cuida mis ojos de la basura
y de la basura en mi corazón.
Muéstrame la manera
abundante de flores
jardines, pájaros
y coral azul:
—Inochi no sango— Coral de la vida
dijeron hace décadas
estos poetas ecologistas
para salvar los corales
y jóvenes de América
vinieron en sueños
a Suwanose.

Yakushima

Hoy,
mis manos
y mis pies
me mueven
llevando
las semillas
de algún brillo
por tierras lejanas,
con el amor
de mis abuelitos
y de mis conchitas
de Coatzacoalcos.
Sobre estos caracoles,
que se llaman
takaragai, cauries,
caracoles de tesoro,
brilla el violín wixárika
así como hace unos días
en un margen del río Isso,
brillaron las flores
de la palabra florida
del pájaro xiuhtototl.

Aquel entonces, en Yakushima,
la isla del cedro Jōmon,
en la casa de los Yamao,
hablamos de flores
e insectos
y del pájaro sankōchō 三光鳥
un ave del paraíso
de mayo.

Esa noche,
hablamos de la palabra
que llena el corazón de flores
y reí junto al hermano menor de Sansei Yamao
Akihiko “Calabaza Tonta”
y su esposa Haruko
y la guitarra de Te-chan
quien ahora lee mi poema.

Japoneses de la ciudad,
ex ciudadanos,
que ahora cultivan la tierra
y rezan
al Buda Amida.

Y Amida Nyorai
está en el paraíso
de una cabaña de montaña 山小屋
y deja escuchar canciones de compasión y milagro.

Aquí, en su ermita de la tonta perspectiva 愚角庵,
Sansei recitaba a Milarepa
leía a Rumi
recitaba el Sutra del Loto
y con Shinkai
escuchaban un disco de Yupanqui.

Y el buen vivir
del corazón
llenó de perfumes
este cuarto
cuyos libros ahora envejecen
y cuyos tatamis se llenan de hormigas.
Colecciones de piedras,
fotografías junto a las plantas,
Sansei Yamao —líder anarquista
del 68 japonés—
que siembra camotes
y papas,
escribe poemas de la calabaza
y las flores
que sobreviven a los tifones.

Y Calabaza Tonta
me enseña el disco de Yupanqui:
El hombre, el paisaje y su canción;
grabado en Sapporo
y saca libros que me regala,
entre ellos un tratado sobre Bashō
(que algún día espero leer)
Y en fina caligrafía escribe su nombre
y en fina caligrafía escribe su nombre
愚唐茄子 Gutōnasu (Calabaza Tonta).

Esa noche comemos camarones empanizados,
espinacas y un delicioso guiso de papas de Yakushima.
Yo hablo en japonés,
casi sin saber cómo,
explicando con el corazón
el final del canto de Tecayehuatzin
en la reunión de poetas de Huexotzingo:

flor y canto es lo que hace posible nuestra amistad

—Éramos jóvenes
buscando nuestro camino,
pero en ese momento, quién diría
que treinta años después
vendría un poeta mexicano a visitarnos—dice Haruko.

¡Ah!
Camino escondido,
es el de Shirakawa, el de Isso
que lleva a un templo budista zen
junto a piedras de dos toneladas.
Allí fueron juntos Sansei Yamao y Nanao Sakaki
a visitar las aves del paraíso.

¡Sankōchō!
¡Sankōchō!

Satsuma Sendai

Aves del paraíso
que regresan cada año
a las islas del sur
como las flores del mokuren,
como las cenizas
y los huesos triturados
de Nanao Sakaki
que volvieron
al río Sendai
al norte de Kagoshima.


Allí, en la tierra natal de Nanao
vi el índigo de la familia
de los tintoreros de Satsuma,
y el azul era un pez recién nacido
migrando al mar.

Y quizá ahora,
Nanao, el caminante
que llegó a la Luna,
que fundó la Academia de vagabundos,
parte en su viaje planetario
por esta galaxia
en un grano de arena.

Parte en una balsa,
en una canción
de esta tribu.

Ah, semillas del viento
que traen las buenas nuevas
de las islas misteriosas.

Semillas del viento
van caminando
navegando
y cantando
con la primavera:

Por el camino nativo
dispersas por las colinas
florecen las yamazakuras.


9-26 de marzo, islas de Kyūshū, Yakushima y Suwanosejima 

Yakushima, Satsuma sendai, y Suwanosejima, 2018. fotos por Yaxkin

Hoy también es bella la Tierra. poemas de Shinnosuke Niiro (y fotos del libro)

El Periódico de Poesía de México publicó las traducciones que hice de mi amigo el poeta Shinnosuke Niiro 新納新之助. Los poemas originalmente están en un libro artesanal que él me regaló hace tres años. Su libro se llama «Hoy también es bella la Tierra» (Kyou mo Chikyuu ha utsukushii 今日も地球は美しい 2014) y es un bello ejemplar hecho a mano, con grabados de la artista Fusako Kodama y poemas que transmiten un agradecimiento sincero a la vida. Shinnosuke (Shin) es unos de los poetas japoneses más interesantes con los que he tenido el gusto de compartir, caminar y platicar caminos. Quiero expresarle mi agradecimiento a los editores del Periódico de Poesía de la UNAM. Ojalá qué sigan fluyendo estas verdes corrientes poéticas del transpacífico.

新納新之助っていうの友人の詩を翻訳して、今週メキシコの詩雑誌に載ってきた。新之助の詩は綺麗し大地に尊敬の気持ちを持っていると思う。三年前Topojoのイベントで彼に出会って、彼の詩の本「今日も地球は美しい」をいただいた。そのころからスペイン語に訳したいと思ったんだ。今、Periódico de Poesíaっというメキシコの雑誌のおかげで、その訳を載る機会を与えった。新之助と面白いことについて会話したこともあるし、彼に面白い人を紹介されたこともある。どうぞよろしくお願いいたします。少しずつけど、とりあえず…. 太平洋を渡り詩の流れかな。

Fotos del libro artesanal en el escritorio:

Kyou mo chikyuu ha utsukushii (2014)

Salir a caminar

Querido David Parra (T’aichi chuan)

El día de mi cumpleaños me fui caminando al monte Tsukuba (así le dicen, es un cerro grande). Siempre había ido hasta el pie del monte en bus (40min) o en bicicleta. Esta vez me fui solo caminando desde mi casa, hice como cuatro horas hasta el parque de los ciruelos, al pie del cerro. Llegué cansado.
Había algunos ciruelos florecidos (rosados y blancos) y un aguilucho (gavilancito) anduvo presente
todo el día planeando en el cielo. 

No sé, es la primera vez que hago algo tan simple como llegar a pie. 

Querido David

Quién soy yo
   no lo sé
un poeta que se volvió peregrino
un peregrino que se volvió poeta
   un cantador de historias
    un aprendiz del baile

Si digo gracias es con gracia
si no digo nada
estoy agradeciendo
      si voy con gracia
     ¿cuál es el error?
ése es el bello momento
      que llevo
es tan ligero
que puedo volar

para ti querido Delfin, Yaxkin 
Hanabatake, 7 de febrero de 2021

David Parra Maldonado:

agradecer es estar en gracia
contemplar ciruelos florecidos
rosados y blancos
y un aguilucho volando …
esa visión es el poema
en flor
lo más sencillo
lo más simple
lo más bello
irrepetible…
pies caminando que vuelan…
el poeta es siempre un peregrino
de la gracia
y de la belleza.
BRAVO delfín!

7 de febrero de 2021

Qué son las Poetécnicas / Poetechnics

Este pequeño texto surge del diálogo que tengo con Ryan Greene, escritor , traductor y «book-farmer» que recientemente está creando interesantes caminos de traducción usando «transfluxión interactiva». Me emociona que la poesía encuentre en la tecnología nuevas vías de mostrarse; que las semillas de algún poema sean visitadas, cliqueadas y germinen en estos espacios acercando dos mundos en una misma tarea. Mi contribución a este diálogo con Ryan, nace de una relectura de EL NUEVO MUNDO, de la inspiración recibida de la poesía de Kenji Miyazawa y Enrique Verástegui, y de escuchar la propuesta terapéutica del pensamiento del corazón presentada por Pedro Favaron. Dentro de la filosofía de la ciencia, he encontrado un espacio para considerar seriamente esta propuesta en la visión crítica de Feyerabend.

What are poetechnics 

We need a dream-world
in order to discover the features of
the real world we think we inhabit.

Paul Karl Feyerabend, Against Method

Poetic designs that intervene technological and scientific languages. They are rooted in the poetic appropriation and exploration of scientific language and frameworks in order to reengage equations, diagrams, and schematics using the fibers of the heart. Poetechnics tell us that “scientific objectivity” is in dialogue with the creation of our subjectivity and that the “objective” is connected with particular forms of feeling and thinking. Poetechnics reveal that the languages of the scientific method are subjective and that there’s nothing wrong with that – these languages can be springboards for the scientist’s and poet’s subjectivity: a game of knowledge and heart. Either way, to attend to one subjectivity is to attend to the other. The poetic laboratory and the scientific laboratory aren’t dissociated from one another. The poet is a scientist and the scientist is a poet who meet again when they each cultivate an observation of the world where the measured pattern of things and their mystery, the answer and the question dance together without either one dominating the other. Perhaps this is something that all our scientists and poets need – to freely cultivate a childlike and wonderstruck vision of our worlds without dissociating mind and body. I see poetechnics as a seed of new cultures where science and poetry are seen in another way. Cultures reverberating with the new nature summoned by the poet Kenji Miyazawa, and which was the integral poetics of Enrique Verástegui. Poetechnics are a contribution to the growth of interwoven worlds that can be more just toward (bio)diversity and more beautiful, and where the Krebs cycle and the irreducible singularity of life can beat within the heart as it watches a sprouting seed.

Last version: 24 de noviembre, 2022.

Imágenes de EL NUEVO MUNDO (2007-2017)

Dos enlaces de las transfluxiones interactivas creadas por Ryan Greene basándose en algún poema

https://sites.google.com/view/cometcometa/home?authuser=0

https://www.nogoodhome.com/sandbox/quiet-night-thoughts

Nanao y las tierras del caribú

Recibo un bonito correo de Beth y Gary Lawless con fotos y poemas del territorio del Caribú y una carta de Nanao Sakaki tras su paso por aquellas tierras de agua y hielo.

Leyendo me doy cuenta, la lección

Estos años de aprendizaje
sin hallar la traducción japonesa
de «espontaneidad» en mis conversaciones

y llega una carta de Nanao a Gary Lawless
en la que describe su impresión frente a los témpanos de hielo en el mar
que dice omowazu 思わず…とつぶやく (espontáneamente, murmuro «Creo en Dios»…)
que el traduce como Sonrío y murmuro (I smile & murmur «I believe God»…)

y busco y hallo «espontaneidad» en mi diccionario y hallo shizen 自然
la naturaleza
y recuerdo que naturaleza es originalmente el zhiran
(la espontaneidad taoísta)
¡Ah!
no era un concepto, sino tal cual una sonrisa
y me sale un largo ¡Aah!

Les escribo un correo:

Thank you, Beautiful words from Caribou territory.

Looking at the letter

Nanao’s line in Japanese omowazu to tsubuyaku (spontaneously I murmur) is translated by him just as “I smile & murmur”

Smile

Yaxkin

1 de febrero, 2021

El capullo de una flor para Nicanor Parra, un poema de hace algunos años y un video.

Este poema lo escribí hace varios años como parte de un homenaje a Nicanor Parra del que perdí la pista. Ésta es una versión reciente de ese poema que alude al poema «Defensa del árbol» de Nicanor Parra.

DEFENSA DE MI ÁRBOL

 Llorar y reír son frutos de nuestro árbol
 y para el que no ríe ni llora
 su árbol está seco.

 un muchacho maya


 Mi camino es bosque,
 pero hablo de cosas que quizá a nadie le importan
 o ya no responden los edificios
 con sus preguntas 
 y sus ventanas apagadas.

 Mi camino es bosque,
 de todos los tipos de árboles,
 porque son máscaras para los dioses del cielo,
 los que soplan 
 y se alegran haciendo relámpagos.

 Hablo con las plantas,
 escucho el aire,
 te diré un secreto...

 -otras civilizaciones
 son las hojas
 respirando
 o los troncos chamuscándose en el fuego

 hay un dios en el fuego  
 con una corona azul
 y hay un árbol que nace del árbol 
 quemándose-

Ahora un fuego verde
 brota, 
 respira, 
 y aúlla 
 al cielo sin estrellas
 Y el ángel sube en remolinos 
 de humo
 y aúlla 
 como si sus vértebras se quebrasen.
 Son las vértebras del que sueña
 y vive en la fascinación.

 no más sangre
 dicen en el hormiguero
 y born this way 
 dicen las serpientes.

 Ideas indómitas 
 como las nubes pasan
 y nada se apaga 
 ni se cierra:
 un espíritu joven canta, canta 
 y luego transforma su canto en orejas.

 Escuchar 
 es un verdadero peligro 
 para la destrucción
 y el aniquilamiento.

Pero cómo saber si el que está detrás mío
 viene con mi nombre entre sus manos
 o si el que va delante mío
nace cortando un árbol,
 nace cortando el tiempo,
 o 
 nace cómo un árbol
 que vuela en sus sueños
 hacia las nubes
 o 
 si el que camina aquí y ahora
nace del árbol,
 sueña al niño,
 respira el eón, 
 alaba al quetzal del fuego.


Ciudad de México-Tsukuba (2011-2021)

Esta versión del poema ha tomado diez años en escribirse, es como una semilla que brotó y ha tardado diez años en dar su primera flor.  Fue hace diez años cuando conocí de manera casi milagrosa a don Nicanor Parra. Entonces, viajaba con el poeta Héctor Hernández y dos amigos chilenos por la costa central de Chile. Después de visitar la tumba de Huidobro, pasamos por Tres Cruces, donde se encontraba la casa de don Nicanor Parra. Este es un extracto de un correo que escribí a mi amigo Manuel de J. Jiménez. 

… fuimos a su casa en Las Cruces, otro pueblo como a 10 minutos de ahí. Lo más alucinante que me ha sucedido en la vida fue conocerlo. Llegamos así a lo güey, y yo super nervioso, el viejo nomás como que se asomó y nos vio y salió a saludarnos. Nos hizo un poquito de conversa ahí mismo a la puerta de su casa nomás… me citó cosas de Juan Rulfo, me dijo -México, ése si que es un país, cosa seria- y me recitó una canción entera, [que resultó ser] un corrido de los Tigres del Norte… [luego] vi en sus ojos algo lindo: un viejo poeta y un poeta joven son lo mismo. […] La poesía sigue, seguirá más allá de nosotros y hasta que desaparezca la raza humana. La poesía es nuestra especie, a pesar de todo lo estúpida e involucionada que es nuestra especie, sólo la poesía nos pertenece, pero es algo que aún no sabemos [tú y yo] y que permanece misteriosamente para nuestra mente poco explorada.

Meditación: Amar es meditar

Meditación: Amar es meditar

Amar sin apego
ni posesión
es como un Sol
que hace brotar en nosotros
el deseo de dar
ya
Amar es siempre un nuevo sol
y como la luz del sol
no podemos guardarla
para más tarde
Amar es siempre un ahora


Hanabatake, 5 noviembre, 2020

愛することは瞑想することです

愛着のない愛
所持なし
太陽のように
我らの胸で
捧げたい気持ちを発芽させる
既に
愛することは常に新しい太陽 
そして、日光のように
後で使うために
保存できない
愛することは常に今

花畑、2020年11月5日

30 de octubre・Me habla la tierra


Ahora Takano-kun guía las labores
del cultivo de nuestra parcela

Corazón,
que no me pierda la política
las buenas y malas batallas
de los hombres y mujeres

—La tierra no tiene política—
así dice este hatake 畑
mientras arranco las raíces
de la maleza

Tagayasu 耕す preparar la tierra,
ararla,
siento como irrumpe mi fuerza en lo vivo
para abrir la tierra
Y los insectos salen corriendo
(algo siento)
mientras picamos la tierra,
la removemos,
la apisonamos
para plantar el uto
para plantar el myoga

—Que no te pierda la política,
la idea de lucha es
innecesaria para la vida.
Ni luches contra los que luchan—
Me habla la tierra

arranco raíces
planto raíces

arranco raíces
planto raíces

Octubre,
Ichinoya