Todo encontraba no en la IA sino en el Manantial

Dios me inspiró un largo poema que he titulado «Todo encontraba no en la IA sino en el Manantial».
Se trata de un canto largo y meditativo para el alma en un mundo colmado de excesos de información y de confusión.

Aquí lo comparto publicado en el blog de Hawansuyo por Fredy Roncalla a quien le agradezco el espacio y la lectura:

https://hawansuyo.blogspot.com/2025/10/todo-encontraba-no-en-la-ia-sino-en-el.html

Escrito en octubre de 2025, en Tsukuba.

El triunfo de la paz

Encima de una montaña de armas
el nuevo ser
emerge a la paz.

Y el nuevo hombre
ya no pelea
pues ha depuesto todas las armas.

El amor lo ha salvado,
en el amor confía.

El metal de las armas
se torna óxido
y vuelve a la tierra.

Sin cargar armaduras,
sin últimas tecnologías,
sin ningún tipo de peso
forjado en los talleres del miedo
…parece que dará sus primeros pasos.

¡Ah, parece que dará sus primeros pasos!

28 julio, 2020

Nejibana, Tsukuba, verano 2025.

Los ojos del girasol

Dios mío
si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte
yo viviría como el sol

Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte
por la ciudad
yo viviría como el sol

Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte
por el campo
mientras estudio
mientras voy en bicicleta
mientras rueda el balón y lo paso
yo viviría como el sol

Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte
mientras preparo la cena

entre matorrales y espinas
con el alma desnuda
sin máscaras, sin disfraces

Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte
con el color del cielo, tiñendo mis cabellos
con la lluvia, bendiciendo mi parcela

Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte
abrazando a la gente, sin importar su lengua
o su rostro o su estatura

Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte
a la orilla de una calle, que crece hacia el cielo
y hunde sus raíces en el amor

Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte
en una iglesia de girasoles
mientras arranco el coche
y estaciono la bicicleta
y bajo caminando por el estacionamiento

Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte
mientras el gato se calienta tras la ventana
y el perro de la vecina me ladra

Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte
mientras espero el paraíso,
y el paraíso llega

Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte
mientras crecen dos hojas nuevas
en mi pensamiento

Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte
y me vuelvo fruto de la noche, como los higos
fruto del atardecer, como las granadas

Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte
con una plena satisfacción
con una simple satisfacción
con mi rostro y mi cuerpo

Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte
con mi esperanza
presenciando la resurrección del segundo Adán

Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte
con el milagro
moviendo una montaña llamada Tsukuba

Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte
yo viviría con el sol de Dios
alumbrando sobre los arrozales.


Ninomiya,
abril, 2023.

[The Wings of Creation. Las alas de la creación. 創造の翼, 2023]

Bakugenjin-mura, Fukushima, 2021

Encontrando una poética

Dice un poeta en una entrevista que el lenguaje es una ruina, él habla de la ruina que es el lenguaje. Es decir, que la palabra gato ya no es gato, que la palabra agua ya no es agua. La relación ominosa entre el lenguaje y las cosas. Y así es, y sin embargo, en la palabra aún habita la luz divina, la fuerza que imprime de espíritu las palabras y que se transparenta en algunos usos poéticos del lenguaje. Esto es lo que entendieron también los antiguos japoneses como kotodama, el espíritu en la palabra. Ellos estarían de acuerdo con el pensamiento de que el lenguaje ya no es el lenguaje de los kami antiguos en el que decir equivalía a hacer, y que correspondería en Occidente al lenguaje adánico. Y sin embargo, nos dice Kakinomoto no Hitomaro y después Ki no Tsurayuki, el verso puede liberar algo de esa fuerza sagrada, la potencia del decir que no cesa de hacer. El verso potente es por lo tanto un verso que imita la forma de la palabra de los kami. Una idea que en Occidente equivaldría a una poética que imite la palabra de Adán. Una poética que además dicen requiere de una cualidad: el corazón sincero. El corazón sincero es aquel corazón profundo que se identifica con la naturaleza. Una poética del kotodama es una poética en la que el ser humano se identifica con la naturaleza para que hable su corazón. Éste es el patrón antiguo de una poética primigenia, sobre la que se asienta la tradición del waka, el canto poético japonés, una poética que es la del embrión del espíritu, el embrión vegetal del hacer mundo que brota entre la ruina del lenguaje.

en Teotihuacan, por Yoshie Hata

Diciembre 2024.

P.D. [Estos días se está imprimiendo en EUA el libro El ADN del canto / The Song’s DNA, traducido al inglés por Ryan Greene y publicado por Spiral Editions. Este pensamiento es también retrospectivo a ese libro verde del ADN del corazón, a la poética de un kotodama intuido, una poética intuida en el título de un proyecto que se llamó El Nuevo Mundo. Este pensamiento es también una celebración y un agradecimiento a la luz que entra por las puertas del pensamiento y las puertas de mi corazón, en instantes como éste en el que los años se asoman, para revelarme algo como una poética de mi trabajo.]

Queridas camelias, flores de invierno que caen sobre las hojas secas.

Hoy por primera vez, en cinco años, fui a una librería de viejo en Tsukuba. Quizá porque no sabía que había una librería de viejo aquí, quizá por acostumbrarme a comprar libros usados en Tokio o en Internet, pero también porque todavía me cohibía al entrar a un espacio con muchos libros siendo incapaz de leer siquiera sus títulos. Este invierno encontré una librería y al entrar me encontré con que había muchos libros de poesía clásica. Encontré el Manyoshū y el Kokinwakashū a muy buen precio. Ahora ya no siento que chapoteo al abrir las páginas, sino que puedo leer lentamente entre los kanji.

De regreso pensaba: ¿qué significa poder leer en cualquier idioma? Entre muchas cosas posibles, significa poder escuchar las voces de los que han muerto y las voces de los más antiguos. ¿Y para qué nos sirve esto, Yaxkin? Me preguntaba. ¿Para escuchar en qué pensaban los más antiguos?⸻ pues…más que eso, leer nos sirve para escuchar lo que puede un corazón, el propio. Los antiguos nos enseñan eso, qué puede sentir, amar, escuchar, comprender y entregar un corazón que está vivo en el siglo XXI. Para eso sirve leer, porque realmente no sabemos de todo lo que puede un corazón, pero Dios nos ha dado palabras para hablar unos con otros y conocer juntos las honduras y anchuras que se despliegan y olvidan, los pálpitos que mueren una vez, pero renacen cruzando el tiempo. ¿Qué puede el corazón? ¿Acaso no sería una buena pregunta para aprender a vivir, para disfrutar la vida, para llenar la existencia con algún propósito íntimo que crezca como una tierna raíz entre el concreto y el plástico?

Y ¿por qué me gusta la poesía clásica japonesa? Quizá no tiene la pretensión virtuosa de la poesía confuciana, la elegancia de la poesía sánscrita o las largas danzas floridas de la poesía náhuatl. Es una poesía muy modesta, incluso en los palacios. Pero también es profunda a su manera: su profundidad es como una yerba entre la nieve, como un caracol avanzando, como una burbuja en el agua ,y como las flores de las camelias. Su profundidad, en cierto sentido, es el testimonio humano de los seres de este mundo. Se han ido las voces de los palacios, los dramas de la corte y las voces de los caminantes. Frente al paso del tiempo Tu Fu diría “pero las montañas permanecen”, sin embargo, el poema clásico japonés diría:

La nieve desaparecerá

un día de primavera…

雪ならば

春は消えよう

(Manyoshū, del poema no. 1782)

19 de enero (2024)
Ninomiya, Tsukuba

La fiesta del corazón 心の祭り

A mis hermanos y hermanas

que eres la luz

luz que es mi vida

luz que es la materia

luz que es el fin

luz que camina

con la suave mirada

de lo nuevo.

Tú que eres

el árbol de luz

del que he brotado

y soy hoja

y flor

y fruto

y semilla.

Tu jardín es el espacio

y no te he dado gracias,

pero me das cada respiración.

Yo que no creía en la resurrección

estoy lleno de esperanza.

Hoy, hemos hecho una fogata

para orar y cantar

en la montaña del tiempo.

Estamos de fiesta,

nos has creado

del polvo de las estrellas.

14 de abril, 2023

Flores de fuji (Wisteria) en abril después de la lluvia, Tsukuba.

Tocón de invierno

Este fue el último poema que escribí en el barrio de Hanabatake, antes de mudarme a Ninomiya, se trata de un tocón viejo cubierto con unos hongos que llaman saru no kake o «asiento de mono». El tocón se encuentra en el parque de Hidamari y tengo la impresión de que algún vecino raspa el tocón cada cierto tiempo para cosechar los hongos. En invierno volvieron a brotar nuevos hongos al tocón, pero esta vez de un color más blanco. Comparto una imagen del tocón y los hongos el día que nevó, así como algunas imágenes de la nevada pasajera en Hanabatake.

Tocón de invierno

Hacia el norte
el tocón raspado celebra todo
la nieve y el sol
los saru no koshikake
que nacieron más blancos.

Parque Hidamari, Hanabatake, Tsukuba. Enero 2023.

*Saru no koshikake, サルノコシカケ, literalmente “asiento del mono”, es el nombre genérico de los hongos de la familia Polyporaceae. El nombre alude a la forma y rigidez de muchos de estos hongos que crecen de forma perpendicular sobre los troncos y tocones de los árboles a modo de pequeños asientos o repisas para los animales. Algunos de ellos como el maitake son comestibles o utilizados en la medicina tradicional (Ganoderma).

Saru no koshikake, サルノコシカケ, Parque Hidamari, Hanabatake, Tsukuba, enero 2023.

Poética de la flor escarlata.

(Apuntes sueltos de poesía para la clase del seminario visionario de la Iglesia del Amor de Cristo de Tsukuba)

Yaxkin Melchy

Hay dos cosas que quiero compartir este mes. Primero que me pidieron dar una clase sobre poesía para los niños de la iglesia. Tienen un proyecto de escuela que recién va empezando y me invitaron a un ciclo que se llama «seminario visionario». Me invitaron a dar una clase especial sobre la poesía a los niños y niñas, y estoy y muy agradecido por la oportunidad. Aunque el grupo es aún pequeño fue un buen reto hacer una clase en japonés y fue muy bonito hablar de las metáforas y lo que he descubierto de la poesía en mi vida. En resumen hablé de dos vías: la de la metáfora 比喩 y la de la contemplación al estilo del shasei 写生, el pensamiento imaginativo y el pensamiento contemplativo. Y como es importante hablar con el corazón y desde la experiencia les dije a los niños que Dios da la poesía para sentir el paraíso en la tierra. Por estos días me ha llegado la inspiración de hablar de estas cosas, lo que se llama comúnmente una “poética” y preparé unos apuntes para el seminario visionario. Aquí comparto un fragmento*. Aunque el contexto es cristiano, bien creo que es válido como una poética del arte en general más amplia y espiritual. Es lo que yo le dije de corazón a los niños y niñas, entre ellos algunos con verdaderos talentos artísticos. Agradezco a Takatora Abe la revisión de la traducción al japonés.

Poética de la flor escarlata. (Apuntes sueltos de poesía para la clase del seminario visionario de la Iglesia del Amor de Cristo de Tsukuba)

1. Sólo hay una cosa eternamente bella y es Dios. Pero ¿por qué existe la belleza?

2. Si el mundo no fuera bello, si Dios hubiera creado un mundo feo, no conoceríamos la alegría del Paraíso.

3. Si el mundo fuera aburrido, gris, sería una cáscara vacía y los hombres no sabrían dónde reconocer a Dios. Reconocemos a Dios cuando vemos todos los colores.

4. Si la altura del mundo fuera la superficie, los hombres intentarían ponerse por encima de Dios.

5. Todos los artistas han hablado de altura y profundidad. Pero ¿sabemos lo que eso quiere decir? Dios es alto y profundo al mismo tiempo, pero sólo está a un paso de distancia del corazón que le busca.

6. Tú diles a tus hermanos y hermanas: Dios es la persona que te muestra lo que hay en el fondo del pozo, así que ¿qué hay en el fondo del pozo?

7. Dios es la persona que te muestra lo que hay en la altura del cielo, así que ¿qué hay en la altura del cielo?

8. Ángel de la poesía. El arte que tiene amor nos recuerda la creación, nos muestra el paraíso y nos inspira a la alabanza. Por eso el Espíritu anida en el arte. Pero los nidos del Espíritu son de muchos tipos, pues el Espíritu siempre anda explorando nuevas formas de construir su casa.

9. Si eres artista, desea la belleza a tu prójimo.

10. Si lo haces, encontrarás bajo la lluvia la verdadera flor que nunca muere.

Octubre y noviembre de 2011 en Tsukuba.

Flor en el lago de Kasumigaura, verano de 2020.

*Ver el texto completo en la revista digital mexicana Delatripa.

Link https://www.docdroid.net/3rbLci1/delatripa-65-pdf?fbclid=IwAR1MDuymUFy0VsnQJIHNrpbN2XLCWfJmT0NRdq8pyOLh1BI39At37VvUZdw#page=57

La serpiente

Hoy me encontré a una serpiente verde (aodaishou), más o menos de un metro de largo, que estaba justo sobre la banqueta cerca del parque y la piscina pública. Me dio pena que casi la piso con la bicicleta. No me asusté, nada más me le quedé mirando un rato, pues yo iba al parque y ahí mero estaba el estacionamiento. Me surgieron algunas preguntas, quién es, qué hace, qué intención tenía allí por el parque. Lo cierto es que últimamente hay muchas construcciones de apartamentos y la ciudad avanza hacia la zona donde vivo que aún conserva campo. Pero el asunto es más complejo (o no). El año pasado desapareció una zona de monte de bambú que era el hogar del faisán, ese lugar lo mantenían los campesinos de la zona tal cual hasta que alguna gente comenzó a tirar basura, muebles viejos, metales en el monte y decidieron talarlo. De algún modo los faisanes y sus pollitos se las están arreglando este año.

La serpiente sé que vive cerca de los canales, la he visto antes tomando el sol junto a los arrozales. En esta época abundan las ranas y los pájaros pequeños.

Pero sobre todo me quedé pensando que lo que sentí fue una sencillez natural, que no tenía ninguna intención ni de tomarle una fotografía, ni de asustarla, ni de interrumpir lo que estuviera haciendo. Sé que me vio y hasta se me acercó con algo de curiosidad.

Sé que cuando veo a la garza ella sabe que estoy aquí. A veces me da pena interrumpirla, pero otras veces ella se muestra muy linda y me anima. Sé que la serpiente también sabe que estoy aquí, que estamos aquí. Todos los seres vivos saben lo que estamos haciendo y conocen nuestro corazón.

Sé que las ranas cantaron fuerte este verano para que lloviera y para que no desaparezcan los arrozales.

Este verano se está cultivando más el trigo.

11 de julio.

Madre, Padre

Madre, Padre,
han pasado siete años desde que comencé este camino
los últimos dos viviendo en el mundo en pánico
en el mundo del COVID-19.
Pero hoy se abren nuevamente
los cerezos
y el camino es de pocos metros.
Me dices
⸻Todo estará bien
porque toda crisis, que es sufrimiento, termina.
La Tierra es la paz, el futuro y la esperanza
vive y vivirá⸻

Ah,
cuando una flor se abre, el mundo aparece.*

* verso de Prajñātara

3 de abril de 2022
Tsukuba

Cerezos (Sakura), Tsukuba, primavera de 2022.