Dios me inspiró un largo poema que he titulado «Todo encontraba no en la IA sino en el Manantial». Se trata de un canto largo y meditativo para el alma en un mundo colmado de excesos de información y de confusión.
Aquí lo comparto publicado en el blog de Hawansuyo por Fredy Roncalla a quien le agradezco el espacio y la lectura:
Dios mío si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte yo viviría como el sol
Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte por la ciudad yo viviría como el sol
Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte por el campo mientras estudio mientras voy en bicicleta mientras rueda el balón y lo paso yo viviría como el sol
Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte mientras preparo la cena
entre matorrales y espinas con el alma desnuda sin máscaras, sin disfraces
Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte con el color del cielo, tiñendo mis cabellos con la lluvia, bendiciendo mi parcela
Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte abrazando a la gente, sin importar su lengua o su rostro o su estatura
Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte a la orilla de una calle, que crece hacia el cielo y hunde sus raíces en el amor
Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte en una iglesia de girasoles mientras arranco el coche y estaciono la bicicleta y bajo caminando por el estacionamiento
Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte mientras el gato se calienta tras la ventana y el perro de la vecina me ladra
Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte mientras espero el paraíso, y el paraíso llega
Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte mientras crecen dos hojas nuevas en mi pensamiento
Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte y me vuelvo fruto de la noche, como los higos fruto del atardecer, como las granadas
Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte con una plena satisfacción con una simple satisfacción con mi rostro y mi cuerpo
Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte con mi esperanza presenciando la resurrección del segundo Adán
Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte con el milagro moviendo una montaña llamada Tsukuba
Si yo tuviera la fuerza de un girasol para seguirte yo viviría con el sol de Dios alumbrando sobre los arrozales.
Ninomiya, abril, 2023.
[The Wings of Creation. Las alas de la creación. 創造の翼, 2023]
Dice un poeta en una entrevista que el lenguaje es una ruina, él habla de la ruina que es el lenguaje. Es decir, que la palabra gato ya no es gato, que la palabra agua ya no es agua. La relación ominosa entre el lenguaje y las cosas. Y así es, y sin embargo, en la palabra aún habita la luz divina, la fuerza que imprime de espíritu las palabras y que se transparenta en algunos usos poéticos del lenguaje. Esto es lo que entendieron también los antiguos japoneses como kotodama, el espíritu en la palabra. Ellos estarían de acuerdo con el pensamiento de que el lenguaje ya no es el lenguaje de los kami antiguos en el que decir equivalía a hacer, y que correspondería en Occidente al lenguaje adánico. Y sin embargo, nos dice Kakinomoto no Hitomaro y después Ki no Tsurayuki, el verso puede liberar algo de esa fuerza sagrada, la potencia del decir que no cesa de hacer. El verso potente es por lo tanto un verso que imita la forma de la palabra de los kami. Una idea que en Occidente equivaldría a una poética que imite la palabra de Adán. Una poética que además dicen requiere de una cualidad: el corazón sincero. El corazón sincero es aquel corazón profundo que se identifica con la naturaleza. Una poética del kotodama es una poética en la que el ser humano se identifica con la naturaleza para que hable su corazón. Éste es el patrón antiguo de una poética primigenia, sobre la que se asienta la tradición del waka, el canto poético japonés, una poética que es la del embrión del espíritu, el embrión vegetal del hacer mundo que brota entre la ruina del lenguaje.
en Teotihuacan, por Yoshie Hata
Diciembre 2024.
P.D. [Estos días se está imprimiendo en EUA el libro El ADN del canto / The Song’s DNA, traducido al inglés por Ryan Greene y publicado por Spiral Editions. Este pensamiento es también retrospectivo a ese libro verde del ADN del corazón, a la poética de un kotodama intuido, una poética intuida en el título de un proyecto que se llamó El Nuevo Mundo. Este pensamiento es también una celebración y un agradecimiento a la luz que entra por las puertas del pensamiento y las puertas de mi corazón, en instantes como éste en el que los años se asoman, para revelarme algo como una poética de mi trabajo.]
Hoy por primera vez, en cinco años, fui a una librería de viejo en Tsukuba. Quizá porque no sabía que había una librería de viejo aquí, quizá por acostumbrarme a comprar libros usados en Tokio o en Internet, pero también porque todavía me cohibía al entrar a un espacio con muchos libros siendo incapaz de leer siquiera sus títulos. Este invierno encontré una librería y al entrar me encontré con que había muchos libros de poesía clásica. Encontré el Manyoshū y el Kokinwakashū a muy buen precio. Ahora ya no siento que chapoteo al abrir las páginas, sino que puedo leer lentamente entre los kanji.
De regreso pensaba: ¿qué significa poder leer en cualquier idioma? Entre muchas cosas posibles, significa poder escuchar las voces de los que han muerto y las voces de los más antiguos. ¿Y para qué nos sirve esto, Yaxkin? Me preguntaba. ¿Para escuchar en qué pensaban los más antiguos?⸻ pues…más que eso, leer nos sirve para escuchar lo que puede un corazón, el propio. Los antiguos nos enseñan eso, qué puede sentir, amar, escuchar, comprender y entregar un corazón que está vivo en el siglo XXI. Para eso sirve leer, porque realmente no sabemos de todo lo que puede un corazón, pero Dios nos ha dado palabras para hablar unos con otros y conocer juntos las honduras y anchuras que se despliegan y olvidan, los pálpitos que mueren una vez, pero renacen cruzando el tiempo. ¿Qué puede el corazón? ¿Acaso no sería una buena pregunta para aprender a vivir, para disfrutar la vida, para llenar la existencia con algún propósito íntimo que crezca como una tierna raíz entre el concreto y el plástico?
Y ¿por qué me gusta la poesía clásica japonesa? Quizá no tiene la pretensión virtuosa de la poesía confuciana, la elegancia de la poesía sánscrita o las largas danzas floridas de la poesía náhuatl. Es una poesía muy modesta, incluso en los palacios. Pero también es profunda a su manera: su profundidad es como una yerba entre la nieve, como un caracol avanzando, como una burbuja en el agua ,y como las flores de las camelias. Su profundidad, en cierto sentido, es el testimonio humano de los seres de este mundo. Se han ido las voces de los palacios, los dramas de la corte y las voces de los caminantes. Frente al paso del tiempo Tu Fu diría “pero las montañas permanecen”, sin embargo, el poema clásico japonés diría:
Este fue el último poema que escribí en el barrio de Hanabatake, antes de mudarme a Ninomiya, se trata de un tocón viejo cubierto con unos hongos que llaman saru no kake o «asiento de mono». El tocón se encuentra en el parque de Hidamari y tengo la impresión de que algún vecino raspa el tocón cada cierto tiempo para cosechar los hongos. En invierno volvieron a brotar nuevos hongos al tocón, pero esta vez de un color más blanco. Comparto una imagen del tocón y los hongos el día que nevó, así como algunas imágenes de la nevada pasajera en Hanabatake.
Tocón de invierno
Hacia el norte el tocón raspado celebra todo la nieve y el sol los saru no koshikake que nacieron más blancos.
Parque Hidamari, Hanabatake, Tsukuba. Enero 2023.
*Saru no koshikake, サルノコシカケ, literalmente “asiento del mono”, es el nombre genérico de los hongos de la familia Polyporaceae. El nombre alude a la forma y rigidez de muchos de estos hongos que crecen de forma perpendicular sobre los troncos y tocones de los árboles a modo de pequeños asientos o repisas para los animales. Algunos de ellos como el maitake son comestibles o utilizados en la medicina tradicional (Ganoderma).
Saru no koshikake, サルノコシカケ, Parque Hidamari, Hanabatake, Tsukuba, enero 2023.
(Apuntes sueltos de poesía para la clase del seminario visionario de la Iglesia del Amor de Cristo de Tsukuba)
Yaxkin Melchy
Hay dos cosas que quiero compartir este mes. Primero que me pidieron dar una clase sobre poesía para los niños de la iglesia. Tienen un proyecto de escuela que recién va empezando y me invitaron a un ciclo que se llama «seminario visionario». Me invitaron a dar una clase especial sobre la poesía a los niños y niñas, y estoy y muy agradecido por la oportunidad. Aunque el grupo es aún pequeño fue un buen reto hacer una clase en japonés y fue muy bonito hablar de las metáforas y lo que he descubierto de la poesía en mi vida. En resumen hablé de dos vías: la de la metáfora 比喩 y la de la contemplación al estilo del shasei 写生, el pensamiento imaginativo y el pensamiento contemplativo. Y como es importante hablar con el corazón y desde la experiencia les dije a los niños que Dios da la poesía para sentir el paraíso en la tierra. Por estos días me ha llegado la inspiración de hablar de estas cosas, lo que se llama comúnmente una “poética” y preparé unos apuntes para el seminario visionario. Aquí comparto un fragmento*. Aunque el contexto es cristiano, bien creo que es válido como una poética del arte en general más amplia y espiritual. Es lo que yo le dije de corazón a los niños y niñas, entre ellos algunos con verdaderos talentos artísticos. Agradezco a Takatora Abe la revisión de la traducción al japonés.
Poética de la flor escarlata. (Apuntes sueltos de poesía para la clase del seminario visionario de la Iglesia del Amor de Cristo de Tsukuba)
1. Sólo hay una cosa eternamente bella y es Dios. Pero ¿por qué existe la belleza?
2. Si el mundo no fuera bello, si Dios hubiera creado un mundo feo, no conoceríamos la alegría del Paraíso.
3. Si el mundo fuera aburrido, gris, sería una cáscara vacía y los hombres no sabrían dónde reconocer a Dios. Reconocemos a Dios cuando vemos todos los colores.
4. Si la altura del mundo fuera la superficie, los hombres intentarían ponerse por encima de Dios.
5. Todos los artistas han hablado de altura y profundidad. Pero ¿sabemos lo que eso quiere decir? Dios es alto y profundo al mismo tiempo, pero sólo está a un paso de distancia del corazón que le busca.
6. Tú diles a tus hermanos y hermanas: Dios es la persona que te muestra lo que hay en el fondo del pozo, así que ¿qué hay en el fondo del pozo?
7. Dios es la persona que te muestra lo que hay en la altura del cielo, así que ¿qué hay en la altura del cielo?
8. Ángel de la poesía. El arte que tiene amor nos recuerda la creación, nos muestra el paraíso y nos inspira a la alabanza. Por eso el Espíritu anida en el arte. Pero los nidos del Espíritu son de muchos tipos, pues el Espíritu siempre anda explorando nuevas formas de construir su casa.
9. Si eres artista, desea la belleza a tu prójimo.
10. Si lo haces, encontrarás bajo la lluvia la verdadera flor que nunca muere.
Octubre y noviembre de 2011 en Tsukuba.
Flor en el lago de Kasumigaura, verano de 2020.
*Ver el texto completo en la revista digital mexicana Delatripa.
Hoy me encontré a una serpiente verde (aodaishou), más o menos de un metro de largo, que estaba justo sobre la banqueta cerca del parque y la piscina pública. Me dio pena que casi la piso con la bicicleta. No me asusté, nada más me le quedé mirando un rato, pues yo iba al parque y ahí mero estaba el estacionamiento. Me surgieron algunas preguntas, quién es, qué hace, qué intención tenía allí por el parque. Lo cierto es que últimamente hay muchas construcciones de apartamentos y la ciudad avanza hacia la zona donde vivo que aún conserva campo. Pero el asunto es más complejo (o no). El año pasado desapareció una zona de monte de bambú que era el hogar del faisán, ese lugar lo mantenían los campesinos de la zona tal cual hasta que alguna gente comenzó a tirar basura, muebles viejos, metales en el monte y decidieron talarlo. De algún modo los faisanes y sus pollitos se las están arreglando este año.
La serpiente sé que vive cerca de los canales, la he visto antes tomando el sol junto a los arrozales. En esta época abundan las ranas y los pájaros pequeños.
Pero sobre todo me quedé pensando que lo que sentí fue una sencillez natural, que no tenía ninguna intención ni de tomarle una fotografía, ni de asustarla, ni de interrumpir lo que estuviera haciendo. Sé que me vio y hasta se me acercó con algo de curiosidad.
Sé que cuando veo a la garza ella sabe que estoy aquí. A veces me da pena interrumpirla, pero otras veces ella se muestra muy linda y me anima. Sé que la serpiente también sabe que estoy aquí, que estamos aquí. Todos los seres vivos saben lo que estamos haciendo y conocen nuestro corazón.
Sé que las ranas cantaron fuerte este verano para que lloviera y para que no desaparezcan los arrozales.
Madre, Padre, han pasado siete años desde que comencé este camino los últimos dos viviendo en el mundo en pánico en el mundo del COVID-19. Pero hoy se abren nuevamente los cerezos y el camino es de pocos metros. Me dices ⸻Todo estará bien porque toda crisis, que es sufrimiento, termina. La Tierra es la paz, el futuro y la esperanza vive y vivirá⸻