El pensamiento del kotodama

Padre brillo

Quiero ser reflejo

Madre luz

Quiero ser fuente

Según el almanaque del calendario antiguo japonés acabamos de entrar al mes de Yayoi, el mes que sigue a la floración de los cerezos y en el que todas las flores comienzan a abrirse y los pájaros cantan en el monte. Hay dos expresiones que nos dan una imagen sorprendente del mundo vivo: “kotodama no sakihafu kuni” “el país donde florece alegrándonos el espíritu de la palabra” expresión antiquísima atribuida al poeta Kakinomoto y que sobrevive en el sentir japonés. La segunda es “sankawarai yachokataru” expresión que comparte Japón con China “las flores del monte ríen y los pájaros del campo conversan”. La primera da cuenta del pensamiento del espíritu de la palabra o pensamiento del kotodama, que afirma que hay un espíritu latente en las palabras capaz de transformar la materia y el corazón, es decir, que vivimos en un mundo donde el espíritu de la palabra florece alegrando el corazón de todos los seres. La segunda da cuenta del panlingüísmo poético japonés según el cual todos los seres poseen un lenguaje y lo utilizan para expresarse, de allí que la mujer o el hombre sabio aprenden del lenguaje de la naturaleza. Por último, les comparto el dato de que reír y abrirse tienen un mismo origen etimológico, es decir, las flores se abren, pero también las flores se ríen. Y así el corazón cuando ríe es como una flor que se abre.

(apunte para un próximo texto)

Este es el pensamiento japonés que propongo en diálogo con el pensar indígena americano (mi corazón indio).

Flor: flores de sakura, Tsukuba 2024.

Conversatorio. Octubre

Comparto la invitación a esta plática que tendré el día 27 de octubre realizando un enlace entre Tsukuba, Bogotá y Ciudad de México. Trataremos los temas de la poesía y la ecología, la naturaleza y el pensamiento, las humanidades y la urgencia ambiental. La conversación será con Emiliano Castro Sánchez y José Gabriel Dávila «acerca del haikú japonés y el mexicano, sobre el saijiki 歳時記, el kigo 季語 y su importancia para las relaciones entre la poesía y la ecología. También conversaremos sobre budismo, sobre las crisis del habitar la tierra y sobre el lugar del sí-mismo en la naturaleza.» (Parece que habrá traducción simultánea en inglés). Muchas gracias por la invitación.

No hay que inscribirse, en el canal de Youtube se pasa la transmisión ese día:
https://www.youtube.com/channel/UCNh_H75hBDPMOA2H7b-kr1g

Corrientes ecopoéticas México-Japón

En este artículo hago un recorrido poético siguiendo la pista de las corrientes ecopoéticas. 
En el intercambio cultural entre México y Japón, pensar y trabajar desde la mirada de las corrientes ecopoéticas puede ayudarnos a ver y rescatar otras historias de la literatura y la poesía entre nuestras regiones. Pienso que así es posible contar desde otro enfoque la aventura poética de José Juan Tablada, quien introdujo y difundió la escritura del haiku asimilándola al paisaje latinoamericano. En Tablada, la sensibilidad con que adaptó el género japonés se convirtió en el germen de una nueva tradición de escritura ligada a la naturaleza que sigue escribiéndose en castellano y ha pasado a otras lenguas como las lenguas tseltal y nahuatl. 
Hablo de corrientes porque esta palabra implica la idea de movimiento y sugiere el intercambio fecundo de las corrientes marinas en la naturaleza. Entre culturas humanas, las corrientes ecopoéticas cuentan diversas historias de viajes, miradas y transformaciones mutuas. Las corrientes son vías para fecundidades y polinizaciones cruzadas. El artículo trata algunos ejemplos como el del registro de los cantos tradicionales chontales por parte del doctor Oguita Masanosuke y sus amigos chontales de Oaxaca, a quienes consideraba los herederos poéticos del Manyoshu. 
El enfoque de las corrientes ecopoéticas también podría servir para contar historias contemporáneas que se conectan con sorprendente afinidad, como la lectura y asimilación reciente de las poéticas del Japón, China y otras regiones de Asia desde la sensibilidad poética indígena americana.
Siguiendo estos trazos viajeros, es posible afirmar que las corrientes ecopoéticas entre México y Japón inauguran al menos cien años de su existencia y se mueven lenta pero decididamente atravesando a su paso lenguas y traducciones para comunicar a quienes responden a su llamado.
Si nos preguntamos, en términos ecológicos qué es lo que aportan, las corrientes ecopoéticas llevan consigo historias, poemas, testimonios, que contribuyen a fortalecer un movimiento intercultural y cosmopolita ecológico basado en la sensibilidad, el cuidado y el activismo. Las corrientes ecopoéticas son una manera de caminar, navegar, recorrer y meditar junto a los otros pueblos y naciones. En estas corrientes viajan conversaciones de admiración, escucha y respeto sobre cómo vivir plenamente y poéticamente, fortaleciendo un diálogo entre varias sabidurías. Quizá ese sea el testimonio más profundo de que los distintos pueblos hijos de la Madre Tierra se comunican y entienden.



MELCHY RAMOS, Yaxkin. «Poetry and Nature in the Kuroshio Current: Ecopoetic Flows in the Mexico-Japan Transpacific» enTokyo Poetry Journal, No. 7. Invierno 2019,  Japón, 2019. (p. 107-122) 

Descargar