長沢哲夫 «Naga»という詩人 が書いた詩「足がある ナナオと」、友人ななおさかきという詩人に捧げた詩が大好きです。スペイン語に訳したので共有したいと思います。
Hace unos años el poeta Tetsuo Nagasawa «Naga» escribió un bellísimo poema de su amistad con Nanao Sakaki, de cuando ámbos caminaban por las calles de Tokio y formaban parte de la Academia de vagabundos (Bamu Academy). Se los quiero compartir:
TENEMOS LOS PIES, CON NANAO Nos vemos pronto no existe el todavía no ha desaparecido el todavía. En este instante pienso ¿nos hemos conocido? recojamos las piedras que ruedan por la memoria: Shinjuku, Fugetsudō, Nanao diciendo: “hey, estoy ocupado, me llaman por aquí y por allá” “pasa, estoy aquí sentado, escuchando a Bach” y luego: “―oye, ¿dónde vas a pasar la noche?” “―en Mitaka” y entonces comenzamos a caminar a unos seis kilómetros por hora desde Shinjuku, siguiendo la línea Chūo del tren, entre orillas de charcos de fierro y hormigón sí, tenemos que pasar por la civilización, pero “tenemos los pies” y en el cielo se asoma el alba, una pálida estrella comienza a brillar de nuevo y miramos fijamente a las estrellas sin pedirles deseos esa es Orión, es Sirio, es la Estrella del hombre viejo del sur las estrellas están caminando, estrellas sin ingresos y sin alojamiento y a veces bebemos sake con los cangrejos ermitaños de playas donde ha desaparecido la arena y otras veces mientras escuchamos la música barroca que cantan las ranas, guardando bien la filosofía griega, los Upanishads y los sutras budistas en la mochila mientras estamos rodeados de flores de luz y flores de oscuridad, nosotros “tenemos los pies” cruzando mares color esmeralda, playas blancas de coral, bajo un sol brillante o bien cruzando por la nieve cegadora, entonces nuestros pies caminantes se dicen “nos vemos luego” y y nos separamos y luego, otra vez, nos encontramos, ay, pero ahora dejas aquí tu cadáver, que no es tuyo y sales porque estoy seguro de que nuevamente alguien te llama, ya eres los huesos escritos en un mapa ya eres las flores de cactus que florecen a la orilla del mar y la canción soplada por un viento cubierto de cenizas, porque te has convertido en una canción entonces, veámonos de nuevo, en Shinjuku entre arbustos yabukōjis, en la oscuridad que va y viene por las carreteras, bajo la lluvia que vierte su radioactividad, sirviendo un poco de shōchū, sorbiendo un ramen, riéndonos a carcajadas, hablando con frases imposibles como “hay un sueño que nos sueña” y vayamos caminando en la punta de una rama marchita que florece al final de una civilización, tu fluyendo a través de ti y yo fluyendo a través de mí, porque de lo andado a pie me dices “―por favor, olvídalo” sólo ahora, sólo aquí, estamos, eso es suficiente. ¡Ay, Nanao, tomemos un té! Tetsuo Nagasawa "Naga"

長沢哲夫 Tetsuo Nagasawa «Naga»
En Ashi ga aru, Splash Words, Tokio, 2019.
