El haiku que se está escribiendo en lenguas originarias-español es un fenómeno que me llamó mucho la atención y del que apenas se ha escrito. ¿Se trata de una expansión más de este género, o más bien de una práctica que, recuperando las palabras de Cocom Pech, emparenta una forma de contemplación de la vida con otra? De paso el haiku en lenguas originarias puede ser otra buena oportunidad para cuestionar los indigenismos y orientalismos de la poesía y pensar cómo se adapta, traduce y apropia un camino poético, qué reflexiones de la lengua y la traducción filosofan, qué nuevas exploraciones creativas despierta y qué ecosistemas, territorios, culturas y corazones emparenta. Algo está ocurriendo aquí y es parte de la vitalidad de la nueva poesía. Este artículo, una exploración apenas, aparecerá en las tres últimas entregas del año en mi columna de ecopoéticas del haiku. Aquí la primera parte y va con agradecimiento a los editores, poetas y amigos que me han guiado y compartido sus trabajos para descubrir varios de estos haikus en
nahuatl, tseltal, tzotzil, zapoteco, maya yucateco y tarahumara. Antonio Guzman, Héctor Peña, José Carlos Monroy Rodríguez
Yoroshiku onegaishimasu.
Artículo 1ra parte (octubre)
Hola – me interesa este articulo muchisimo y quisiera escribir un resumen de ello para un diario canadiense de haiku. Me podria dar permiso?
Isabella Mori
Me gustaLe gusta a 1 persona
Hola Isabella.
Gracias por tu comentario.
Sí tienes mi permiso, por favor cita la fuente del artículo en El Rincón del Haiku.
Cuando tengas la nota me encantaría verla.
Yo sigo investigando estos haikus y este año publicaré un artículo sobre haikus en quechua y maya.
Te dejo mi correo electrónico personal:
yaxkinmex@gmail.com
Saludos
Me gustaMe gusta