La primer muestra ecopoética mexicana: el valor que las semillas poéticas aportan a la humanidad

Con alegría anuncio la publicación de:

SEMILLAS DE NUESTRA TIERRA: MUESTRA ECOPOÉTICA MEXICANA el tomo número 4 de la Colección Ecopoéticas de la Madre Tierra. Este libro es fruto de un esfuerzo de tres años de exploración, edición y trenzado de los editores y compiladores Mónica Nepote y Yaxkin Melchy para ir recorriendo los caminos de distintas voces ecopoéticas en México, es decir de aquellas que dan cuenta de la palabra poética en su relación con “el territorio y la vida”, como expresó Pedro Favaron, ideador de este proyecto. Esta vez corresponde a los territorios que se inscriben dentro de aquello que llamamos México, tierra generosa y viva.

Ya lo pueden descargar directamente en el servidor de PCloud

https://my.pcloud.com/publink/show?code=XZ5V5EVZn5qJxXqjldFiu5CT87hvHXRTDBIy

Al respecto escribimos:

«Esta muestra es un texto clave en el quehacer literario y editorial, así como en el pensamiento ambiental y cultural de México. Hemos mostrado que es posible cambiar el foco etnocéntrico y antropocéntrico de la cultura nacional, y en ese cambio hallar una insospechada riqueza poética y visionaria que hunde sus raíces en el corazón. Hemos abierto las puertas de lo poético a diversos medios de expresión y hemos, sobre todo, aprendido que el camino del pensamiento ecológico es uno primeramente de reconocimiento de la sabiduría de la relación con la naturaleza. Como ha dicho con claridad el poeta Pedro Favaron, mucha de esta sabiduría encuentra en la voz poética su forma natural de expresión. En suma, esta muestra de poesía, artes y sueños es un saco de semillas recolectadas lista para sembrarse en la imaginación, en el sentir y el pensar. La semilla poética es una figura sugestiva de la importancia de la voz de poetas y artistas en la configuración de nuestra relación con otros seres vivos, con la tierra y el cosmos, y nos invita a hallar el valor nutritivo y sanador que las semillas poéticas aportan a la humanidad.»

Yaxkin Melchy

«Durante tres años leímos, compartimos, dialogamos entre México y Japón, acordamos horas para nuestros encuentros, compartimos hallazgos y dudas, compartimos detalles cotidianos, fotos de nuestros alimentos, lecturas aleatorias, historias familiares, caminatas y temores. A pesar de la distancia había una sincronía y un mutuo acompañamiento, un conocernos y un amistar. Para mí eso forma parte del cobijo de la madre tierra, e insisto en la metáfora: tejer lenguajes incluye echar mano de los hilos afectivos que hacen que el trabajo sea un espacio de encuentro y una construcción utópica de otras economías en las que el asombro, el gusto por reunirnos y el pensar juntxs están presentes, arropándonos de otras maneras, bajo otros techos, y en las que es posible hacer un uso fecundo del lenguaje similar a la polinización.

Espero que esta antología toque cuerpos y espíritus y que detone más ejercicios de reunión y colectividad, fogatas de palabras y lenguajes en torno a la existencia y la vida del planeta.»

Mónica Nepote

El prólogo «La semilla y la palabra» fue publicado por La Jornada, periódico mexicano en su suplemento Ojarasca.

Como editores y compiladores agradecemos profundamente a todas y todos los poetas, artistas y gente de palabras que participaron generosamente en este proyecto sin fines de lucro, sino divulgativo y de descarga gratuita. Así como a todas y todos los comentadores que aceptaron la invitación de realizar una lectura en clave de las relaciones ser humano-naturaleza para introducir y hablar de los textos. Para ver más información de la muestra y de este proyecto en general visiten la página de Cactus del viento editorial.


La serpiente

Hoy me encontré a una serpiente verde (aodaishou), más o menos de un metro de largo, que estaba justo sobre la banqueta cerca del parque y la piscina pública. Me dio pena que casi la piso con la bicicleta. No me asusté, nada más me le quedé mirando un rato, pues yo iba al parque y ahí mero estaba el estacionamiento. Me surgieron algunas preguntas, quién es, qué hace, qué intención tenía allí por el parque. Lo cierto es que últimamente hay muchas construcciones de apartamentos y la ciudad avanza hacia la zona donde vivo que aún conserva campo. Pero el asunto es más complejo (o no). El año pasado desapareció una zona de monte de bambú que era el hogar del faisán, ese lugar lo mantenían los campesinos de la zona tal cual hasta que alguna gente comenzó a tirar basura, muebles viejos, metales en el monte y decidieron talarlo. De algún modo los faisanes y sus pollitos se las están arreglando este año.

La serpiente sé que vive cerca de los canales, la he visto antes tomando el sol junto a los arrozales. En esta época abundan las ranas y los pájaros pequeños.

Pero sobre todo me quedé pensando que lo que sentí fue una sencillez natural, que no tenía ninguna intención ni de tomarle una fotografía, ni de asustarla, ni de interrumpir lo que estuviera haciendo. Sé que me vio y hasta se me acercó con algo de curiosidad.

Sé que cuando veo a la garza ella sabe que estoy aquí. A veces me da pena interrumpirla, pero otras veces ella se muestra muy linda y me anima. Sé que la serpiente también sabe que estoy aquí, que estamos aquí. Todos los seres vivos saben lo que estamos haciendo y conocen nuestro corazón.

Sé que las ranas cantaron fuerte este verano para que lloviera y para que no desaparezcan los arrozales.

Este verano se está cultivando más el trigo.

11 de julio.

La Madre Tierra desde dos hemisferios.

Como aún son raras las oportunidades de un diálogo directo entre Japón y los pueblos indígenas se me ocurrió hacer una entrevista a dos notables personas sobre un tema que yo escucho: La Madre Tierra. Los entrevistados son Pedro Favarón, poeta, investigador y médico tradicional asentado en la Amazonía y Tokuun Tanaka, monje zen a cargo del templo Dōkeiji en el pueblo de Minamisoma, Fukushima, un pueblo muy afectado por el desastre la Central de Energía Nuclear Daiichi. Así que después de un año de esfuerzo de traducciones y edición comparto esta entrevista transpacífica sobre medio ambiente, pensamiento y espiritualidad desde la percepción de un monje Zen y un poeta y médico tradicional asentado en la Amazonía, fundador de la clínica Nishi Nete. La entrevista se realizó por separado, pero me pareció notable la convergencia de lo expresado.

Les invito a leer este diálogo ecosófico y ecopoético trilingüe con imágenes tomadas por mí en Nishi Nete en Santa Clara de Yarinacocha y en el templo Dōkeiji de Minamisoma.

Agradezco mucho a Juan Guillermo Sánchez y al proyecto Siwarmayu por el generoso espacio de publicación que me han brindado y a mi amiga Chizuko Osato por coordinar la traducción al Japonés.

La principal motivación para esta entrevista (ojalá la primera de otras entrevistas ecosóficas y ecopoéticas) es que Japón, Latinoamérica e Indoamérica (Abya Yala) se conozcan mejor y dialoguen sobre los peligros ecológicos que cambian la vida de los pueblos enteros. En este caso la experiencia de los entrevistados conecta la destrucción de la Amazonía y el accidente nuclear de Fukushima. Por supuesto que ambos presentan sus puntos desde la complejidad de estos problemas. Ambos entrevistados lejos de hacer un juicio al aire, buscan en su sabiduría la guía para comprender la raíz misma del problema y proponer un cambio de visión necesario. Ese cambio coincide en comenzar a considerarnos parte de una tierra viva y sintiente. Es aquí donde entra lo ecopoético.

Lo de la tierra viva y sintiente es solo una manera de señalar a un mundo lleno de vida y espíritu que se despliega en cada tradición y hunde sus raíces en cada pueblo. Sin embargo creo que hay una raíz común del sentir que trasciende la especificidad. La ecosofía y la ecopoética motivan a crear vínculos desde la diversidad y el conocimiento. Por esto creo importante que se conozca en Japón el trabajo medicinal serio y la sabia visión de los pueblos de la Amazonía y que entre las naciones indígenas conozcan más sobre la experiencia post accidente nuclear de un pueblo japonés que no pierde la esperanza de sobrevivir, que dos puntas del hilo: la ancestralidad y la modernización se toquen en sabiduría para sobrevivir a estos cambios.

Ojalá que este trabajo sirva como una referencia no meramente informativa, sino para la sensibilidad artística y del corazón. Dejar que hable la esperanza ecológica que anida en la belleza y la tranquilidad es la motivación de este pequeño puente ecopoético. Puente que nace de las oportunidades que pone Dios en el camino y la suma de voluntades.

Ojalá sea estimulante el diálogo.

Enlace: http://siwarmayu.com/ecopoetics-from-the-east-and-the-south-of-earth-mother/

14 de julio de 2022, Tsukuba

愛のエコロジー Ecología del amor

Ecology of love 愛のエコロジー. Here is the beautiful video (6min) that Rodrigo Ugalde made of the Japanese-Spanish reading and talk in the church of San Simón Ticumac. Mexico City native neighborhood. That full moon afternoon, we read «ecopoetry» on a small roof in the church’s atrium next to two large hule trees. We shared some senbei cookies, which my friend from Tsukuba Church, Hayashi, had given me. I hadn’t planned the senbei thing, but it came out naturally, and then I remembered that bread is also made of corn and rice. Thanks to my friend Rita Ponce and the support of Don Andrés Gómez.

Ecología del amor 愛のエコロジー. Les comparto el bello video (6min) que hizo Rodrigo Ugalde de la lectura japonés-español y charla en la iglesia de San Simón Ticumac. Barrio de la Ciudad de México. Aquella tarde de luna llena leímos ecopoesía en un pequeño techo que hay en el atrio de la iglesia junto a dos grandes árboles de hule. Repartimos unas galletas senbei, que me había regalado mi amigo de la Iglesia de Tsukuba, Hayashi. Lo de las galletas no lo había planeado, sino que salió muy natural, y luego recordé que también el pan es de maíz y de arroz. Agradecimientos a mi amiga Rita Ponce y al apoyo de Don Andrés Gómez.

Entrevista – Mataviva (Parapanema, Brasil)

«Nos dias de hoje, uma época de dilemas e angústias produzidas por nosso mundo moderno e civilizado, que entrou em crise ecológica e em esgotamento do sentido da vida que vale a pena viver, a poesia é uma de nossas heranças genéticas mais importantes. Na palavra poética se esconde o DNA do mundo do qual precisamos para aprender a habitar-existir de outra maneira, a partir do diálogo. Mas se realmente quisermos escutar o que a poesia nos ensina neste sentido, devemos restaurar sua dignidade em nossa vida cotidiana, em nossa sociedade, e aceitar o canto e as artes como mestres de nossa mente. Como podemos falar de outra maneira? Essa é uma boa pergunta, uma pergunta humilde, um pedido para que ela nos ensine.»
En https://mataviva.site/Yaxkin-Melchy

Este mês recebi o bom presente de uma entrevista sobre poesia e ecologia que o bom Felipe Melhado traduziu para o português para o projeto Mataviva. Mataviva é um projeto brasileiro (baseado no rio Paranapanema) com foco nas artes e no meio ambiente. Falei sobre o Japão, ecopoesia, minha vida, pessoas admiradas com quem há um diálogo espiritual e poético. Com ilustrações de Elias de Andrade e uma seleção dos meus poemas em português. Muito obrigado.

Este mes recibí el buen regalo de una entrevista sobre poesía y ecología que el buen Felipe Melhado tradujo al portugués para el proyecto Mataviva. Mataviva es un proyecto brasileño (con base en el río Paranapanema) con enfoque en las artes y el medio ambiente. Yo hablé de Japón, de la ecopoesía, de mi vida, de las personas admiradas con las que existe un diálogo espiritual y poético. Con ilustraciones de Elias de Andrade y una selección de poemas míos en portugués. Muito obrigado.

La poesíavida y la nueva naturaleza

Por Yaxkin Melchy*

¡Darwin de la nueva era!

Aborda el Challenger de la meditación de Oriente

y alcanza el espacio más allá de la galaxia.

Desde allí muéstranos una más pura, profunda

y verdadera geología y una nueva biología.

Kenji Miyazawa

La escritura es una cuerda que alguien lanza al otro lado del tiempo esperando que alguien la tome. Por supuesto, un texto, un poema, un ensayo, una canción es tan sólo una cuerda en el conjunto de la humanidad, pero todas las cuerdas, todas las creaciones, no son hilos sueltos en la nada sino que forman un tejido. Este tejido existe también más allá de la flecha del tiempo, en el presente continuo que guarda palabra. Es decir, nosotros estamos tejiendo una visión de la humanidad y la naturaleza con el futuro y seguimos tejiendo esa visión con el pasado.

Los tejidos de la escritura tienen diseños que son el ordenamiento de esas visiones y se podría decir que todos los diseños parten de la vida propia. A partir de lo que la vida de uno manifiesta creativamente, es decir por medio de la imaginación y la realización. La creatividad no es un momento en medio del vacío, sino una experiencia que sucede día a día, y el hacernos conscientes de nuestra creatividad es un primer paso para reconocer el universo más allá de la nada y el sin sentido. Esta consciencia surge en la práctica de vivir con conciencia del día a día.

La conciencia del día a día, del cielo, de los colores de las plantas o de los sonidos de los animales, es algo más que un ejercicio mental, es una práctica de vivir una vida con sentid. La conciencia del día a día es el primer paso para convertirse uno mismo en un ser luminoso de cuyas palabras emana la verdad del mundo y en cuyas alas se pueden visitar aún los misterios para la ciencia y la tecnología. Estas capacidades existen, por ejemplo en las prácticas visionarias de las que hablan los sabios de los pueblos indígenas y también los practicantes de la meditación en el Este de Asia. El mundo visionario es un mundo en contacto con la verdad que usualmente no conocemos, y también es el mundo del que hablan los poetas a lo largo de la historia, por eso a la poesía, antes que definirla como literatura yo prefiero definirla como un arte de la verdad y la visión por medio de la palabra.

Las palabras son seres unidos a los pensamientos y sentimientos, al punto de que al hablar corresponde un pensar y un sentir en todo momento. Es como si se tratara de aguas de tres ríos que forman una misma sangre. Esta sangre que yo considero el “sentido” tiene siempre una composición única, un color, un sabor, un camino claro u oscuro que llamamos la voz de Pedro, o de Akiko o de San Juan de la Cruz. La sangre de nuestra voz personal no circula en el vacío, sino en nuestro cuerpo y está siempre sintonizada con nuestra salud, corazón y espíritu. En principio podemos decir que la sangre de la voz no es cualquier trivialidad, pues es la que nutre la particular voz-vida de cada uno que nos permite conversar-vivir, o vivir en un diálogo, con los demás seres humanos y seres del universo. Y todo en el universo tiene también una voz-vida. El poeta es alguien que aprende a entablar ese diálogo universal con la voz-vida de las cosas.

Por lo dicho anteriormente, la poesía es un camino. Al referirme a la poesía, en realidad me refiero a las artes poéticas, que son todas las artes desde el cine a la literatura, desde la artesanía tradicional a la creación de videojuegos o animación. Hace algunos años, buscando en la voz-vida de mi propio camino como joven poeta inventé el término poesíavida, para juntar mi poesía (poemas, escritos, publicaciones de un blog, videos, entre otras cosas) con mi forma de vida en un solo río, en esa sangre de mi voz. Poesiavida nació como la voz-vida que yo quería vivir poéticamente, inspirado por la belleza de la construcción de imágenes y por un deseo increíble de inventar lo nuevo, de cambiar lo viejo, de hallar un hogar que semejara a la noche estrellada, pero con mariposas hechas de átomos y partículas. Quizá por eso comencé juntando astronomía, biología, diseño y poesía, mientras leía a poetas que hacían ese tipo de conexiones como el poeta Enrique Verástegui o Haroldo de Campos. Por mi formación y mi familia siempre tuve alguna cercanía con las ciencias, especialmente las biológicas y la química.

Sin embargo, en ese momento, no comprendía lo del cuerpo, la mente y el espíritu. Es decir, que no comprendía que no sólo se componen poemas hermosos, sino que también se componen vidas hermosas, y que trabajar lo nuevo, lo bello y lo significativo es también un trabajo de eso mismo en la vida diaria, como dos caras de la misma moneda. Quizá tenía una intuición, pero carecía de una guía para que la intuición no descarrilara. Al terminar los veinte años y comenzar los treinta comprendí que al decir una guía también podríamos decir diseños. Ahora pienso que es posible decir que el artista diseña una obra y se diseña una vida en el mismo proceso, y viceversa. El proceso de la voz y de la vida, así nace la poesía + vida, la poesíavida.

En este párrafo quisiera preguntarte ¿hasta qué punto tu vida es una poesíavida? Y si te invitaran a pensar tu poesíavida personal ¿qué tipo de diseño sería éste? ¿qué incluyes? ¿en qué valores te basas? ¿a dónde te gustaría dirigirlo? ¿qué formas del arte experimentas con mayor agrado? Y por último, pero no menos importante ¿cómo se relaciona tu voz con la vida de los demás? Esta preguntas son buenas preguntas para aquél que despierta a las artes y a la vida. Este despertar no es solo para aquello que buscan convertirse en artistas, primero que todo se refiere a poder ver en tu vida un tesoro que merece la pena experimentarse. El tesoro de la vida es comparable a la infinitud de las Galaxias y a la infinita pequeñez del ADN. El tesoro de la vida es la luz del futuro y el pasado tejiendo con sus propias manos lo que eres ahora, en el aquello que un amigo llama el corazón del instante. Si ello se teje en un poema o un buen pensamiento, ese poema, pensamiento o carta es real en el instante continuo y se integra a tu voz-vida.

Aún si decides andar por el camino artístico, lo cierto es que no ves todo esto en un principio y por eso me gustaría que este texto fuera un hilo, un hilo que alguien tiende a un nuevo viajero del cosmos. En mi caso, incluso con la intuición de la poesíavida, anduve en senderos de autodestrucción, de resentimiento y de incomprensión. Pensaba que el arte era lo que proyectaba frente al escenario-página, que ese arte debía nutrirse de senderos de placer, locura e intoxicación. Hoy veo que solo el amor me salvó. Al decir que me ha salvado, me refiero a que encontré a personas de verdadero amor que me cambiaron la visión de las cosas, el diseño de mi vida. El amor curativo de la medicina tradicional shipibo-konibo fue como una verdadera limpieza de la sangre de mi voz. Así, mi poesíavida comenzó a acercarse la verdad de mí mismo, y de paso a un nuevo diseño de la naturaleza como la que clama el poeta Miyazawa Kenji en los versos al principio de este ensayo.

Lo que yo he aprendido, si te sirve de algo en algún momento de tu vida, es lo siguiente: la belleza y la infinitud parten de uno mismo, pero no se aferran a uno mismo. La belleza y la infinitud no están en el punto que ves, sino en la línea de sus relaciones: la interconexión. Todo está interconectado y cuando actúa una parte también actúa la otra, es decir, todo es interdependiente en un nivel artístico ilimitado.

Para aprender de la interconexión y la interdependencia podemos seguir el rumbo de la ecología, pero también has de saber que la ecología es una forma de ver propia de la ciencia, una forma de ver la naturaleza con la observación racional de la mente. Pero no es la única forma de ver el mundo, ni de pensarlo, por ejemplo, en los sueños también vemos, y cuando sentimos también vemos, pensamos con las tripas, el corazón, el cerebro y todo el cuerpo. El cuerpo y la mente son dos aspectos de una misma cosa como decía el filósofo Spinoza, y entre las culturas de China y Japón se usa la misma palabra para referir al corazón-mente que se llama en japonés kokoro 心 y es el kokoro, no el cerebro racional, lo que se ilumina cuando se haya la paz interior. Podríamos ir en esta dirección y buscar una raíz para referir al corazón-mente-voz. Ello sería una verdadera tarea poético-filosófica para quien quiera embarcarse en dicha aventura.

La poesiavida que propongo es no dualista e incluye las siguientes no dualidades: palabra-forma de vida, humano-naturaleza, pensar-sentir y crear-creer. Explicaré la última, la poesíavida que propongo apunta a que el camino no es uno u otro sino ambos, es decir vivir en todo momento lo que se piensa y se dice como un diseño del mundo en el cual tu obra tiene sentido. O en otras palabras, para ser un verdadero artista de talla chica, mediana o grande hay que creérsela. Crear es creer en algo y el diseño en el que tú crees es también la vida que tú creas. Si mi diseño incluye el conflicto o el resentimiento, esa se convierte la vida en la que yo creo. Entonces el conflicto será la forma del diseño de mi arte-vida.  Si mi diseño incluye la belleza de lo simple o lo complejo esa belleza se convierte la vida en la que yo creo. Entonces la belleza de una gota de agua o una ciudad será la forma de mi diseño de arte. Por eso te digo, el arte comienza con algo sencillo: qué incluyes en tu diseño de vida, en tu diseño de una poesíavida.

Lo que comienza sencillo, como una semilla, crece y madura. La poesíavida es en principio una semilla para cultivar tu existencia. Cultivar, significar mantener algo con constancia y cuidado para permitirle vivir. Cuando somos constantes y cuidamos de una planta nos volvemos buenos cultivadores, es decir, pasamos de solo arrojar semillas a cultivar futuras flores y frutos. Cultivar trae la alegría de que con el tiempo brotan flores y los frutos, también trae la necesidad de saber aprender del error y levantarse de nuevo. Esta es la constatación que yo te dejo: en mi camino del cultivo de la poesía los frutos y las flores han sido verdaderas bendiciones. Yo lo único que he hecho es se constante y amar lo que hago, he tenido fe en la poesíavida.  

Te invito a reflexionar en lo que incluyes en esta semilla, en este diseño que existe aunque no te des cuenta. Si sabes lo que incluyes podrás saber algo de lo que cosecharás. Además, si cultivas un buen árbol vendrán a ti otros seres, seres incluso muy lejanos a visitarte y te hablarán al corazón revelándote verdades del universo y los seres humanos. Serán como buenos amigos y te cuidarán. Incluso si no te interesa en absoluto, tienes que saber que siempre vendrán a visitarte otros seres, incluso si no te das cuenta, pues como he dicho todo está interconectado y tu vida crecerá a partir del diseño de tu semilla, es decir del ADN que tu creas, la nueva naturaleza. La poesíavida es una forma de caminar por el mundo y esa nueva naturaleza inspirada en el ADN de la poesía.

Y aunque el mundo en el que germina la nueva naturaleza sea al revés y aunque la incomprensión sea la marca de esta época. Te invito a los caminos que se alejan de la ignorancia. Y aunque estés envuelto en el delirio y el ruido de la fiesta, no olvides la luz de las estrellas, recuerda que esa luz ha atravesado trillones de eras de oscuridad para alcanzarte. Busca lo que hace fuerte a tu corazón y ponlo en diálogo con las Galaxias y las células, con el canto de los pájaros y la voz de las aguas y hallarás la fuerza de la poesíavida, la fuerza de la naturaleza en ti. Si luego tu diseño lo llenas de cosas fuertes y bellas vendrán a ti paisajes hermosos que recordarás por siempre, visiones de sabiduría imperecedera, saborearás el camino que cruza las montañas del tiempo, te harás amigo del amanecer y tendrás por amistad el amor. Palabra de poeta.

Tsukuba, noviembre de 2021

El otoño temprano

Beyond the mountain. Detrás de la montaña. Documental en China

Este documental me dio una visión diferente de China y viene de un director japonés (Takeuchi), lo cual para mi fue una bonita sorpresa de que no importan las supuestas confrontaciones nacionales, siempre se puede mirar con sinceridad y desde el afecto. Esta provincia de China (Sichuan) me recordó mucho a México, a Perú, a Honduras, Guatemala, a lugares que he visitado alguna vez como poeta o haciendo servicio social. A diferencia de otro tipo de documentales, no se idealiza la vida en los campos ni busca el director vanagloriarse por mostrarnos los lugares recónditos y remotos de ese país. En vez de eso, nos muestra con sencillez los trabajos y dilemas de la vida de los Yi, gente que está en el borde del cambio entre lo rural y lo urbano, entre una cultura arraigada y el tremendo desarraigo que se les propone, entre la cultura del trabajo desde pequeños y la otra cultura de la educación y la formación escolar. Pero yo creo que las preguntas que hace el director son las más buenas, pregunta por los sueños de esos niños y pregunta a sus padres por cómo se ven a futuro y por cómo ven el pasado. Cuando yo pienso en mi familia sé que mis abuelos también fueron gente como ellos, que migró del campo a la ciudad buscando lo mismo: una posibilidad de educación y unas condiciones mejores de vida. Yo, estoy agradecido con eso a mis abuelos y abuelas y he llegado a comprender en el corazón que me toca regresar a buscarlos con agradecimiento en vez de perderme en el consumo u olvidarme de quien soy debido al desarraigo de la ciudad. El camino de la vida es un volver para conversar con nuestros ancestros porque pueden darnos consejo para vivir. Yo he aprendido de la gente con espíritu fuerte que hay que pedir en lo íntimo con humildad, porque en nuestros abuelos y abuelas el corazón relumbra y nos dan una guía ética. El sueño de nuestros abuelos y abuelas se cumple cuando nosotros estamos satisfechos y somos buenas personas. Ser personas plenas y agradecidas, y si eso es la modernidad entonces cumple lo que soñaron de la modernidad, pero cuando eso se desvía hacia otras cosas y nos olvidamos de quien somos dentro de nosotros, no hacemos sino desagradecer y perdernos en la aflicción más desoladora.

Como extra, para mi la sensibilidad del documental resuena con la de Carlos Ferrand (Perú-Canadá) en el llamado Americano.