Por Yaxkin Melchy*
¡Darwin de la nueva era!
Aborda el Challenger de la meditación de Oriente
y alcanza el espacio más allá de la galaxia.
Desde allí muéstranos una más pura, profunda
y verdadera geología y una nueva biología.
Kenji Miyazawa
La escritura es una cuerda que alguien lanza al otro lado del tiempo esperando que alguien la tome. Por supuesto, un texto, un poema, un ensayo, una canción es tan sólo una cuerda en el conjunto de la humanidad, pero todas las cuerdas, todas las creaciones, no son hilos sueltos en la nada sino que forman un tejido. Este tejido existe también más allá de la flecha del tiempo, en el presente continuo que guarda palabra. Es decir, nosotros estamos tejiendo una visión de la humanidad y la naturaleza con el futuro y seguimos tejiendo esa visión con el pasado.
Los tejidos de la escritura tienen diseños que son el ordenamiento de esas visiones y se podría decir que todos los diseños parten de la vida propia. A partir de lo que la vida de uno manifiesta creativamente, es decir por medio de la imaginación y la realización. La creatividad no es un momento en medio del vacío, sino una experiencia que sucede día a día, y el hacernos conscientes de nuestra creatividad es un primer paso para reconocer el universo más allá de la nada y el sin sentido. Esta consciencia surge en la práctica de vivir con conciencia del día a día.
La conciencia del día a día, del cielo, de los colores de las plantas o de los sonidos de los animales, es algo más que un ejercicio mental, es una práctica de vivir una vida con sentid. La conciencia del día a día es el primer paso para convertirse uno mismo en un ser luminoso de cuyas palabras emana la verdad del mundo y en cuyas alas se pueden visitar aún los misterios para la ciencia y la tecnología. Estas capacidades existen, por ejemplo en las prácticas visionarias de las que hablan los sabios de los pueblos indígenas y también los practicantes de la meditación en el Este de Asia. El mundo visionario es un mundo en contacto con la verdad que usualmente no conocemos, y también es el mundo del que hablan los poetas a lo largo de la historia, por eso a la poesía, antes que definirla como literatura yo prefiero definirla como un arte de la verdad y la visión por medio de la palabra.
Las palabras son seres unidos a los pensamientos y sentimientos, al punto de que al hablar corresponde un pensar y un sentir en todo momento. Es como si se tratara de aguas de tres ríos que forman una misma sangre. Esta sangre que yo considero el “sentido” tiene siempre una composición única, un color, un sabor, un camino claro u oscuro que llamamos la voz de Pedro, o de Akiko o de San Juan de la Cruz. La sangre de nuestra voz personal no circula en el vacío, sino en nuestro cuerpo y está siempre sintonizada con nuestra salud, corazón y espíritu. En principio podemos decir que la sangre de la voz no es cualquier trivialidad, pues es la que nutre la particular voz-vida de cada uno que nos permite conversar-vivir, o vivir en un diálogo, con los demás seres humanos y seres del universo. Y todo en el universo tiene también una voz-vida. El poeta es alguien que aprende a entablar ese diálogo universal con la voz-vida de las cosas.
Por lo dicho anteriormente, la poesía es un camino. Al referirme a la poesía, en realidad me refiero a las artes poéticas, que son todas las artes desde el cine a la literatura, desde la artesanía tradicional a la creación de videojuegos o animación. Hace algunos años, buscando en la voz-vida de mi propio camino como joven poeta inventé el término poesíavida, para juntar mi poesía (poemas, escritos, publicaciones de un blog, videos, entre otras cosas) con mi forma de vida en un solo río, en esa sangre de mi voz. Poesiavida nació como la voz-vida que yo quería vivir poéticamente, inspirado por la belleza de la construcción de imágenes y por un deseo increíble de inventar lo nuevo, de cambiar lo viejo, de hallar un hogar que semejara a la noche estrellada, pero con mariposas hechas de átomos y partículas. Quizá por eso comencé juntando astronomía, biología, diseño y poesía, mientras leía a poetas que hacían ese tipo de conexiones como el poeta Enrique Verástegui o Haroldo de Campos. Por mi formación y mi familia siempre tuve alguna cercanía con las ciencias, especialmente las biológicas y la química.
Sin embargo, en ese momento, no comprendía lo del cuerpo, la mente y el espíritu. Es decir, que no comprendía que no sólo se componen poemas hermosos, sino que también se componen vidas hermosas, y que trabajar lo nuevo, lo bello y lo significativo es también un trabajo de eso mismo en la vida diaria, como dos caras de la misma moneda. Quizá tenía una intuición, pero carecía de una guía para que la intuición no descarrilara. Al terminar los veinte años y comenzar los treinta comprendí que al decir una guía también podríamos decir diseños. Ahora pienso que es posible decir que el artista diseña una obra y se diseña una vida en el mismo proceso, y viceversa. El proceso de la voz y de la vida, así nace la poesía + vida, la poesíavida.
En este párrafo quisiera preguntarte ¿hasta qué punto tu vida es una poesíavida? Y si te invitaran a pensar tu poesíavida personal ¿qué tipo de diseño sería éste? ¿qué incluyes? ¿en qué valores te basas? ¿a dónde te gustaría dirigirlo? ¿qué formas del arte experimentas con mayor agrado? Y por último, pero no menos importante ¿cómo se relaciona tu voz con la vida de los demás? Esta preguntas son buenas preguntas para aquél que despierta a las artes y a la vida. Este despertar no es solo para aquello que buscan convertirse en artistas, primero que todo se refiere a poder ver en tu vida un tesoro que merece la pena experimentarse. El tesoro de la vida es comparable a la infinitud de las Galaxias y a la infinita pequeñez del ADN. El tesoro de la vida es la luz del futuro y el pasado tejiendo con sus propias manos lo que eres ahora, en el aquello que un amigo llama el corazón del instante. Si ello se teje en un poema o un buen pensamiento, ese poema, pensamiento o carta es real en el instante continuo y se integra a tu voz-vida.
Aún si decides andar por el camino artístico, lo cierto es que no ves todo esto en un principio y por eso me gustaría que este texto fuera un hilo, un hilo que alguien tiende a un nuevo viajero del cosmos. En mi caso, incluso con la intuición de la poesíavida, anduve en senderos de autodestrucción, de resentimiento y de incomprensión. Pensaba que el arte era lo que proyectaba frente al escenario-página, que ese arte debía nutrirse de senderos de placer, locura e intoxicación. Hoy veo que solo el amor me salvó. Al decir que me ha salvado, me refiero a que encontré a personas de verdadero amor que me cambiaron la visión de las cosas, el diseño de mi vida. El amor curativo de la medicina tradicional shipibo-konibo fue como una verdadera limpieza de la sangre de mi voz. Así, mi poesíavida comenzó a acercarse la verdad de mí mismo, y de paso a un nuevo diseño de la naturaleza como la que clama el poeta Miyazawa Kenji en los versos al principio de este ensayo.
Lo que yo he aprendido, si te sirve de algo en algún momento de tu vida, es lo siguiente: la belleza y la infinitud parten de uno mismo, pero no se aferran a uno mismo. La belleza y la infinitud no están en el punto que ves, sino en la línea de sus relaciones: la interconexión. Todo está interconectado y cuando actúa una parte también actúa la otra, es decir, todo es interdependiente en un nivel artístico ilimitado.
Para aprender de la interconexión y la interdependencia podemos seguir el rumbo de la ecología, pero también has de saber que la ecología es una forma de ver propia de la ciencia, una forma de ver la naturaleza con la observación racional de la mente. Pero no es la única forma de ver el mundo, ni de pensarlo, por ejemplo, en los sueños también vemos, y cuando sentimos también vemos, pensamos con las tripas, el corazón, el cerebro y todo el cuerpo. El cuerpo y la mente son dos aspectos de una misma cosa como decía el filósofo Spinoza, y entre las culturas de China y Japón se usa la misma palabra para referir al corazón-mente que se llama en japonés kokoro 心 y es el kokoro, no el cerebro racional, lo que se ilumina cuando se haya la paz interior. Podríamos ir en esta dirección y buscar una raíz para referir al corazón-mente-voz. Ello sería una verdadera tarea poético-filosófica para quien quiera embarcarse en dicha aventura.
La poesiavida que propongo es no dualista e incluye las siguientes no dualidades: palabra-forma de vida, humano-naturaleza, pensar-sentir y crear-creer. Explicaré la última, la poesíavida que propongo apunta a que el camino no es uno u otro sino ambos, es decir vivir en todo momento lo que se piensa y se dice como un diseño del mundo en el cual tu obra tiene sentido. O en otras palabras, para ser un verdadero artista de talla chica, mediana o grande hay que creérsela. Crear es creer en algo y el diseño en el que tú crees es también la vida que tú creas. Si mi diseño incluye el conflicto o el resentimiento, esa se convierte la vida en la que yo creo. Entonces el conflicto será la forma del diseño de mi arte-vida. Si mi diseño incluye la belleza de lo simple o lo complejo esa belleza se convierte la vida en la que yo creo. Entonces la belleza de una gota de agua o una ciudad será la forma de mi diseño de arte. Por eso te digo, el arte comienza con algo sencillo: qué incluyes en tu diseño de vida, en tu diseño de una poesíavida.
Lo que comienza sencillo, como una semilla, crece y madura. La poesíavida es en principio una semilla para cultivar tu existencia. Cultivar, significar mantener algo con constancia y cuidado para permitirle vivir. Cuando somos constantes y cuidamos de una planta nos volvemos buenos cultivadores, es decir, pasamos de solo arrojar semillas a cultivar futuras flores y frutos. Cultivar trae la alegría de que con el tiempo brotan flores y los frutos, también trae la necesidad de saber aprender del error y levantarse de nuevo. Esta es la constatación que yo te dejo: en mi camino del cultivo de la poesía los frutos y las flores han sido verdaderas bendiciones. Yo lo único que he hecho es se constante y amar lo que hago, he tenido fe en la poesíavida.
Te invito a reflexionar en lo que incluyes en esta semilla, en este diseño que existe aunque no te des cuenta. Si sabes lo que incluyes podrás saber algo de lo que cosecharás. Además, si cultivas un buen árbol vendrán a ti otros seres, seres incluso muy lejanos a visitarte y te hablarán al corazón revelándote verdades del universo y los seres humanos. Serán como buenos amigos y te cuidarán. Incluso si no te interesa en absoluto, tienes que saber que siempre vendrán a visitarte otros seres, incluso si no te das cuenta, pues como he dicho todo está interconectado y tu vida crecerá a partir del diseño de tu semilla, es decir del ADN que tu creas, la nueva naturaleza. La poesíavida es una forma de caminar por el mundo y esa nueva naturaleza inspirada en el ADN de la poesía.
Y aunque el mundo en el que germina la nueva naturaleza sea al revés y aunque la incomprensión sea la marca de esta época. Te invito a los caminos que se alejan de la ignorancia. Y aunque estés envuelto en el delirio y el ruido de la fiesta, no olvides la luz de las estrellas, recuerda que esa luz ha atravesado trillones de eras de oscuridad para alcanzarte. Busca lo que hace fuerte a tu corazón y ponlo en diálogo con las Galaxias y las células, con el canto de los pájaros y la voz de las aguas y hallarás la fuerza de la poesíavida, la fuerza de la naturaleza en ti. Si luego tu diseño lo llenas de cosas fuertes y bellas vendrán a ti paisajes hermosos que recordarás por siempre, visiones de sabiduría imperecedera, saborearás el camino que cruza las montañas del tiempo, te harás amigo del amanecer y tendrás por amistad el amor. Palabra de poeta.
Tsukuba, noviembre de 2021