Mi querido pajarraco, hoy es el día de tu madre la Tierra Ámala con cada respiración, muéstrale lo que cosechas pues ella se alegra Y recuerda que todo cambia Cuando tengas un buen día agradece, pero no intentes repetirlo pues te cansarás yendo contra la corriente Abre los ojos y percibe lo que está detrás de los días y los meses Y comprende el camino que caminas: está siempre alumbrado no se va no viene, pero se vuelve profundo si aprendes a amar Y si amas como eres amado su sabiduría será inagotable El t’aichi que se practica en los viveros es para los que se abren de corazón a practicar la libertad El vuelo esplendoroso, mi pajarraco no es hacia lo lejano a donde se proyecta el deseo El vuelo esplendoroso es el que planea sobre el día y la noche sobre los días y sobre las noches vuela como una nube llueve donde debe llover y siempre se está renovando Sin miedo porque no hay vacilación Sin vacilación porque no hay duda Sin duda porque no hay separación El vuelo esplendoroso sigue el curso de la tierra y es uno con la tierra, bendito sea.
El primero de marzo de 2020 con 95 años murió el poeta Ernesto Cardenal
Ahora Dios lo eleva a las estrellas y en la luz que nos habita sus palabras habitan alumbrando a quienes trabajan por el prójimo y por la Madre Tierra
Pensaba en la identidad y la poesía quizá porque pienso que tu diste identidad a la poesía contemporánea en el Español o Castellano, en esta lengua que en Abya Yala, Turtle Island, Cem Anáhuac, Wall Mapu, Mayab, Tahuantinsuyo, Solentiname y Yaponesia tiene distintas vidas en diversidad de flores y cantos Castellano que brota en el suelo humilde generoso y rico que brota en el trabajo sencillo generoso y profundo que brota en el sueño sereno transformador y divino Y así en sus brotes que vuelven a traer la vida a este continente mi corazón te honra con agradecimiento
Luz del sol, salgo hoy por la mañana a trabajar
Hanabatake, 2-5 de marzo, 2020.
El evangelio en Solentiname (fragmento)
La lámpara Marcos 4, 21-25
Este evangelio lo tuvimos en una misa en Macarroncito, la última isla del archipiélago de Solentiname, y la más incomunicada de todas. La misa fue en la casa de doña Yoya, bajo una enramada. Enfrente de nosotros una ensenada azul. Lejos, en medio del lago, la pequeña y solitaria isla de La Zanata, y más lejos, como saliendo del agua los dos volcanes de la gran isla de Ometepe. Llegamos a celebrar la misa a Macarroncito porque está muy retirado del resto del archipiélago y los que viven allí, muy pobres y casi sin botes, pocas veces pueden venir a nuestra iglesita.
También les dijo: ¿Acaso se trae una lámpara para ponerla bajo un celemín o bajo la cama? No, la lámpara se pone en alto, para que alumbre.
(…) Dice Rebeca, la mamá de Julio: La lámpara es Cristo. Porque él dijo: yo soy la luz. El que lee el evangelio y después guarda el libro dentro de un cajón, es el que esconde la luz. El que lo lee y se lo comunica al otro es el que saca la luz , para que aquél se lo comunique también a otro vecino. Y así se va comunicando la palabra de Cristo, como una luz con la que se prende otra.
[Ernesto Cardenal, El evangelio en Solentiname, volumen primero, Ministerio de Cultura, Departamento Ecuménico de Investigaciones, Managua, 1979, p.220]
Hijos de las estrellas (fragmento)
Billones de galaxias y billones de estrellas
Las estrellas de donde venimos
¿Por qué existe el mundo
en vez de solo la nada?
algo tan inmensamente grande
será con algún propósito
Si toda vida acabará
¿Cuál es el sentido del universo?
Cada puntito de luz es un mundo
y nosotros un puntito
microscópico
entre las galaxias
que se creyó centro del universo
Si hay creación será por algo
y tiene sentido este mundo en que vivimos
Qué desperdicio sería si se acabara el universo
y no hubiera vida tras la muerte
Primero solo dos: Dios y la nada
los planetas son estériles
pero a uno lo cubrió de creaturas
para amarlas
si la muerte fuera el final de todo
no se justificaría la existencia del mundo
No se sabía lo grande del cosmos
billones de estrellas en una galaxia
y todo el universo observable
es una partecita de lo que hay
y noventa por ciento no se ve en telescopios
La materia inanimada se reprodujo
y billones de años después
nuestros primos animales y nosotros
Los mismos átomos de todo el universo
nacidos de concentraciones de gas
de lejanísimas estrellas
que ya no existen
¿cosmos o caos?
No sabemos si es el único universo
Homo sapiens muy recientemente aparecido
con planeta especial para que viva
y lo transforme
redondo y dando vueltas día y noche
caliente y frío para tener la vida
alternando frío y calor
si solo día sería muy ardiente
si solo noche se congelaría
Y con sol
sin sol no existiríamos
comemos sol
nuestra vida es luz solar
la luz creó la vida
Managua, 4 de octubre de 2018
[Ernesto Cardenal, Hijos de las estrellas, Anama Ediciones, Nicaragua 2018]
1. Las tortillas no nos piden nada más que disfrutar su sencillez. Su saludable simplicidad es esa. Recuerdo que de niño aprendí a comerlas solas, recién salidas y calientes. “Así solas”, en japonés diríamos sono mama ii desu, y ese sono mama es una frase que nos enlaza a la tierra, a la existencia libre, a la meditación y la salud de lo que está completo en sabor y en sentido. La tortilla es la redondez donde se expresa toda la ecopoética de la milpa.
Tao, no existe principio de contradicción en la naturaleza
Te pido que me enseñes a vivir en armonía con mi ser completo…
—Vive tranquilo en tu pueblo sin necesidad de alcoholes, dedica tu luz al universo, y la estrella que siempre te ama te responderá
Deja que ella ilumine tu casa para que salga toda confusión error y engaño
Hablarás con los vivos y con los que han partido porque hablarán en el mismo idioma y comprenderás lo que no comprende la cabeza
Dirás aquí estoy a quien siempre ha estado y entonces el visitante y el dueño convidarán de los mismos latidos y cenarán en la noche acompañados de los cantos del paraíso
El sabor de sus alimentos será el silencio
Un buen día de trabajo y un buen lecho para apoyar tu espalda en los brazos de tu madre
Dormirás con el corazón abierto mirando el cielo y se sembrará el rocío de tu padre
Amor, no te olvides quien tú eres
Luego llevarás esta oración que dejarás fluir en el río de la vida—
Ichinoya, 21 de septiembre, 2019 – Hanabatake, 3 de marzo, 2020.
Monte Tsukuba por la ladera sur Vista desde Numata, enero de 2020.
Este verano subí el monte Fuji. Al ver la hermosa salida del sol, tuve la siguiente visión: el sol nacía como un niño pequeño, arropado por su madre, la tierra, con ropa para el frío. Este era el rostro del sol cuando amanece en las islas.
Verano, 2019
El verde Fuji Vista desde Shizuoka (Camp Bean), abril de 2019.
Triunfa sobre la vida y la muerte el pequeño pájaro chotacabras porque el corazón es sagrado tan sagrado como una estrella
sube y baja en cada pálpito pues su luz es el día
duerme brilla baila y adolece, qué extraña sensación es su torpeza frente al misterio
—pero sólo una luz nos guía— me dice revelando la verdad y entonces respiro un momento, y pienso he escuchado muchos nombres, he visto muchos rostros, pero ahora con un poco de pasto y flores he encontrado la paz mayor
Hablé mucho, pero ahora escucho Bebí en exceso de ilusiones pero ahora me entrego a esta humedad en mi pequeño cuarto
sólo un corazón es el nombre de la vida sólo un latido y otro y todo es y todo es en su profundo latido
sólo un corazón es el nombre de la vida sólo un latido y otro y todo es y todo es en su profundo misterio
de la piedra al sueño y del amor a la energía del átomo,
dime ¿cuál es tú color, tiempo? —yo soy del color del mundo, el verdor y la noche pues mi luz obra el milagro del entendimiento y el transparente color de la memoria es mi sangre
tan tan tan tan tan tan—
Con el tiempo que mora en el corazón, con la firme bendición de la vida yo no te pido lo mío estrella chotacabras pues me has recordado el camino, y mis lágrimas son dicha de vida
estrellas, somos estrellas y dormimos mirándonos.
Ichinoya, Japón. 18 de julio, 2019
La estrella chotacabras (Yodaka no hoshi) es un cuento del popular narrador y poeta Miyazawa Kenji 宮沢 賢治. Este poema esta dedicado a esa historia y al pájaro hermano de mi camino.
Acabo de ver en la televisión japonesa el encuentro entre Trump y la élite política de Japón, liderada por el primer ministro Abe y el nuevo emperador Naruhito. Entre la pompa de una cena de gala que acerca a las élites de ambos países, Trump se expresó del Manyōshū y de Ōtomo no Tabito, el mismo poeta que vivió hace 1300 años y escribió un poema sobre el verano en el monte Tsukuba. Que se utilice la poesía para establecer lazos entre los gobiernos y poderosos ya no me parece algo raro en este mundo. Las palabras que alguien escribió en un poema perduran como lazos invisibles y son símbolos recios en el tiempo, estos lazos son los que estos líderes utilizan en favor de sus intereses. Haciendo otro uso de ellos, aquellos poemas del Manyōshū son los mismos que poetas como Nanao Sakaki o estudiosos como Masanosuke Oguita utilizaron para acercarse al corazón del pueblo indígena americano. Puedo verlo y sentirlo, la poesía es un instrumento cuyo sonido es la voz de la memoria humana y su corazón. Cómo se lee, para qué se usa, qué cosas conecta y qué pactos y fuerzas se refuerzan en este mundo es la cuestión. Todo esto es para decir que la rectitud y la corrupción también son parte del mundo y la vida de los poemas.
Dato curioso. Estos días en Japón ha habido temblores y temperaturas inusuales sobre treinta grados.
Poema del Manyōshū (rollo 20- no. 4371) grabado en una estela de piedra al pie del santuario del Monte Tsukuba.
Dios, caminando al lado tuyo bajo las estrellas, pregunto en qué consiste mi vida
Para mí que voy en el sueño que sueño, y he recogido la voz del pájaro del alma y por donde voy dibujo mis pasos
En el papel, en la arena de los siglos, camino y camino Que las olas se lleven gran parte de las palabras no me asusta, pues he aprendido a orar por la buena semilla
Algunas flores no serán para mis ojos, y otras se abrirán en cualquier segundo por eso selecciono lo mejor en mi corazón.
— Buena calma para salir de la ciudad buena calma para tocar un día y agradecer a la Madre Tierra
Buena calma para vencer en sueños al dolor y la enfermedad que intoxican la existencia y la vuelven yerma —
Buena calma, viento de mayo que vivificas las hojas, ilumina mi corazón sobre la incontable arena de la escritura
Dejo que mis ojos vean con el interior, ya mi corazón es tierra amplia para su cauce ya la estrella que me mira alumbra mi corazón
—cásquiro— dices palabra que inventas y sabe como una fruta
Empapado voy junto al río de la noche soñando estrellas afirmando mi paso con el bastón recto y con la sandalia del pie descalzo
En esta pieza de paz cada paso nace porque nace del dictado de la antigua luz de las galaxias Abrevo de esa luz y de la nueva luz del Sol mirándose en la Luna llena porque mis ojos también se han abierto esta noche de claridad
El gran prodigio que heredo de la poesía es sentirme hijo de las generaciones
Pequeña vida en paz pequeña, no hay tamaño para los ojos del amor que son los ojos del vacío del Buda
Hay que haber brillado y hay que compartir para entregar los huesos y entonces el amor dado brillará para siempre y será tu luz, la misma donde me has hallado
Hoy, para ser tu hijo la paz de abril llena de pétalos el te-mizu-sha del pequeño santuario de Ichinoya
Allí, me lavo las manos y el musgo abre mi visión del paraíso
Es muy breve mi visita al templo de la vida —pero he que vine a agradecerte todo— y me retiro.
Para un mundo de paz hemos decidido realzar la voz y tomar el bastón y caminar erguidos. Levantarnos del suelo en el corazón lavarnos los ojos, las orejas y los pensamientos. Rezar al corazón del mundo por la claridad que cambia y transforma. Tejer con acción la esperanza para alumbrarnos con días más sabios y noches más lúcidas. Caminar, escribir, soñar sintiendo los latidos del corazón y ofrendar la existencia a la existencia mayor del cosmos, la Tierra y la vida que respira del mismo aire, la vida que nos alimenta y somos y seremos y fuimos. Con cada oración iré abonando la tierra de mi alma y poniendo corazón en mi oficio y nunca se ocultará la verdad de mis antiguas raíces. Y encontraré alas donde termina la tierra y encontraré libertad donde principia el mar y estaré presente sosteniendo la bella mirada del futuro como la luz de una estrella.
20-21 de febrero, 2019
un día como hoy fue asesinado este defensor de Huexca, México