Dios,
caminando al lado tuyo bajo las estrellas,
pregunto en qué consiste mi vida
Para mí que voy en el sueño que sueño,
y he recogido la voz del pájaro del alma
y por donde voy dibujo mis pasos
En el papel, en la arena de los siglos, camino y camino
Que las olas se lleven gran parte de las palabras no me asusta,
pues he aprendido a orar por la buena semilla
Algunas flores no serán para mis ojos,
y otras se abrirán en cualquier segundo
por eso selecciono lo mejor en mi corazón.
— Buena calma para salir de la ciudad
buena calma para tocar un día
y agradecer a la Madre Tierra
Buena calma para vencer en sueños
al dolor y la enfermedad
que intoxican la existencia y la vuelven yerma —
Buena calma, viento de mayo que vivificas las hojas,
ilumina mi corazón
sobre la incontable arena de la escritura
18 de mayo- 30 de junio, 2019
Ichinoya
Bitácora de Ecopoesía
Ecopoemas
El pequeño SANTUARIO de ICHINOYA
Padre, la poesía,
¿a dónde viajará esta noche?
Dejo que mis ojos vean con el interior,
ya mi corazón es tierra amplia para su cauce
ya la estrella que me mira alumbra mi corazón
—cásquiro— dices
palabra que inventas y sabe como una fruta
Empapado voy junto al río de la noche
soñando estrellas
afirmando mi paso
con el bastón recto
y con la sandalia del pie descalzo
En esta pieza de paz
cada paso nace
porque nace del dictado
de la antigua luz de las galaxias
Abrevo de esa luz
y de la nueva luz del Sol
mirándose en la Luna llena
porque mis ojos también se han abierto
esta noche de claridad
El gran prodigio
que heredo
de la poesía
es sentirme
hijo de las generaciones
Pequeña vida en paz pequeña,
no hay tamaño
para los ojos del amor
que son los ojos del vacío del Buda
Hay que haber brillado
y hay que compartir
para entregar los huesos
y entonces el amor dado
brillará para siempre
y será tu luz, la misma
donde me has hallado
Hoy, para ser tu hijo
la paz de abril
llena de pétalos el te-mizu-sha
del pequeño santuario de Ichinoya
Allí, me lavo las manos
y el musgo abre mi visión
del paraíso
Es muy breve mi visita
al templo de la vida
—pero he que vine a
agradecerte todo—
y me retiro.
Santuario de Ichinoya, Japón
12-20 de abril, 2019

Santuario de Ichinoya, 2019
Un día como hoy
Para un mundo de paz
hemos decidido realzar la voz
y tomar el bastón
y caminar erguidos.
Levantarnos del suelo en el corazón
lavarnos los ojos, las orejas
y los pensamientos.
Rezar al corazón del mundo
por la claridad que cambia
y transforma.
Tejer con acción la esperanza
para alumbrarnos
con días más sabios
y noches más lúcidas.
Caminar, escribir, soñar
sintiendo los latidos del corazón
y ofrendar la existencia
a la existencia mayor
del cosmos, la Tierra
y la vida que respira del mismo aire,
la vida que nos alimenta
y somos y seremos y fuimos.
Con cada oración iré abonando
la tierra de mi alma
y poniendo corazón en mi oficio
y nunca se ocultará la verdad
de mis antiguas raíces.
Y encontraré alas donde
termina la tierra
y encontraré libertad
donde principia el mar
y estaré presente
sosteniendo la bella mirada del futuro
como la luz de una estrella.
20-21 de febrero, 2019

Hermana vida
Hermana vida Hermana vida, vaciándome de mí te tomé del brazo cerca Y sentí tus pálpitos como un niño Sentí el calor del río de la vida que es uno y circula los corazones Ser otro, sólo es apariencia, juego, color, belleza Ser uno, hojas del mismo árbol, ramas del mismo tronco, cuerpos de misma raíz, hermana vida, es poder verte donde no hay forma, es poder oírte donde no hay sonido, es poder agradecerte donde no hay palabras Allí donde las estrellas de todas las galaxias el Sol y la Luna nos han sembrado Donde el planeta Tierra nos ha nutrido y Dios ha encendido nuestra existencia En el río del río, mi hermana vida, sentí tú luz y la de mi sobrino por nacer y nuestra constelación que es muy antigua Su calor es uno cruzando el universo con su baile, lugar de estrellas, Y estarás bien, hermana vida, y estaré contigo porque eres mi hermana y somos hijos del Gran Misterio del Cosmos 14 de febrero, 2019 (tomando la mano de mi hermana en el hospital)

Oración de las dificultades
Me entrego a tu compasión
Buda, enderezo mi camino
Que la voz del mundo
no venza sobre mí
Que la paz de mi existencia
venza sobre la voz del mundo
El centro es inalcanzable
para los malintencionados
la postura es inderrumbable
pese a sus gritos
Tu luz sabia evidencia las sombras
que vuelven a sus lugares
Apaciguando mi corazón
a tu compasión me entrego
solo en ella reconozco
mi confianza, mi fe
En tu compasión me veo
y veo mi camino
Aceptarse es como llegar
humilde a pedir refugio
y Dios pone cobijo para nosotros
Mi respiración alumbra
una luz
con la cual pido
limpiar mi corazón
y mis palabras
para volver a nacer
fiel al amor
discípulo de tus enseñanzas
Mi meta no es otra
que escucharte,
corazón iluminado.
10 de febrero

5 Canciones latinoamericanas inspiradas en la poesía
Argentina
Mercedes Sosa. «Alfonsina y el mar».
Por la blanda arena que lame el mar
Su pequeña huella no vuelve más
Un sendero solo de pena y silencio llegó
Hasta el agua profunda
Un sendero solo de penas mudas llegó
Hasta la espuma
Sabe Dios qué angustia te acompañó
Qué dolores viejos calló tu voz
Para recostarte arrullada en el canto
De las caracolas marinas
La canción que canta en el fondo oscuro del mar
La caracola
Te vas Alfonsina con tu soledad
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la está llevando
Y te vas hacia allá como en sueños
Dormida, Alfonsina, vestida de mar
Cinco sirenitas te llevarán
Por caminos de algas y de coral
Y fosforescentes caballos marinos harán
Una ronda a tu lado
Y los habitantes del agua van a jugar
Pronto a tu lado
Bájame la lámpara un poco más
Déjame que duerma nodriza, en paz
Y si llama él no le digas que estoy
Dile que Alfonsina no vuelve
Y si llama él no le digas nunca que estoy
Di que me he ido
Te vas Alfonsina con tu soledad
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la está llevando
Y te vas hacia allá como en sueños
Dormida, Alfonsina, vestida de mar
Chile
Violeta Parra. «La cueca de los poetas».
La vida, qué lindos son los faisanes
La vida, qué lindo es el pavo real
Huifa, ay, ay, ay
La vida, más lindos son los poemas
La vida, de la Gabriela Mistral
Huifa, ay, ay, ay
Pablo de Rokha es bueno
Pero Vicente
Vale el doble y el triple
Dice la gente
Huifa, ay, ay, ay
Dice la gente, sí
No cabe duda
Que el más gallo se llama
Pablo Neruda
Huifa, ay, ay, ay
Corre que ya te agarra
Nicanor Parra
Cuba
Celia Cruz & Buena Vista Social Club. «Guantanamera».
Guantanamera, guajira guantanamera
Guantanamera, guajira guantanamera
Yo soy un hombre sincero
De donde crece la palma
Y antes de morir yo quiero
Echar mis versos del alma
Guantanamera
No me pongan en lo oscuro
A morir como un traidor
Yo soy bueno y como bueno
Moriré de cara al sol
Guantanamera
Con los pobres de la tierra
Quiero yo mi suerte echar
El arroyo de la sierra
Me complace más que el mar
Guantanamera
Tiene el leopardo un abrigo
En su monte seco y pardo
Yo tengo más que el leopardo
Porque tengo un buen amigo
Guantanamera, guajira guantanamera
Perú
Chabuca Granda. «El surco».
Dentro de un surco abierto vi germinar
Un lucero de infinita soledad
Y con una canasta le vi regar
Con agua de un arroyo de oscuridad
Ay malaya la siembra se echó a perder
Y el agua del arroyo se echó a correr
Al lucero le gusta la claridad
Y al agua del arroyo la libertad
No dio fruto el lucero, se fue a alumbrar
Y el agua del arroyo le fue a cuidar
En una hora triste quise cantar
Y dentro de mi canto quise llorar
Y dentro de mi llanto quise gritar
Pero tan sólo canto para callar
Ay malaya la hora en que fui a cantar
Ay malaya la hora en que fui a llorar
Si llorando se grita para callar
Y callando se ahoga la libertad
No me llegó la hora de clarinar
Ay malaya la hora en que fui a cantar
Y el lucero al recuerdo se echó a volar
Y la luz de su incendio se dejó atrás
Y en el surco el silencio empieza a gritar
Y su vaso sediento no llega al mar
Así se fue el lucero a su soledad
Así se fue el lucero a su claridad
Ay malaya la hora en que fui a cantar
Ay malaya la hora en que fui a gritar
Ay malaya la hora en que fui a llorar
No me llegó la hora de clarinar
Ay malaya en que fui a cantar
No me llegó la hora de clarinar
De clarinar
De clarinar
México
Ampersand &. «Libro de cantos»
Libro de cantos es tu corazón,
Libro de cantos es tu corazón,
has venido a cantar,
tañes tu atabal.
has venido a cantar,
tañes tu atabal.
Libro de cantos es tu corazón.
Tú eres cantor
en el interior
de la casa del verdor,
allí alegrarás
a la gente...
Zan tic moyahua
In puyuma xochitl,
In cacahua xochitl.
In ticuicanitl
Libro de cantos es tu corazón,
Libro de cantos es tu corazón,
has venido a cantar,
tañes tu atabal.
has venido a cantar,
tañes tu atabal.
Libro de cantos es tu corazón.
Extra
Argentina:
Maria Elena Walsh-Mario Cosentino. Dónde están los poetas
Dónde están
los poetas.
Los poetas por dónde andarán.
Cuando cantan y nadie los oye
es señal de que todo anda mal.
Si están vivos los premia el olvido,
pero a algunos quizá les harán
homenajes después que se mueran
en la cárcel o la soledad.
Quiénes son
los poetas,
los testigos de un mundo traidor.
Ellos quieren salir a la calle
para hacer la revolución,
y en la esquina se van por las ramas
donde un pájaro se les voló.
Y se encierran de nuevo en sus libros
que no encuentran lector ni editor.
Y quizás
los poetas
no se venden ni mienten jamás.
Es posible que a veces alquilen
sus palabras por necesidad,
o que un par de ilusiones perdidas
cada día las cambien por pan.
Pero son la conciencia de todos
y ratones de la eternidad.
Aquí están
los poetas
ayudándonos a suspirar.
Camino de paz
A donde sea
yo voy, Dios,
a buscarte
la vida cambia,
pero mi ropa es nueva,
mi corazón es nuevo
y mi sueño no deja de verte
mi palabra,
madurando,
llevo conmigo
la flor de loto
la ofrendo
a tus pies,
corazón eterno
de polvo de estrellas,
sol que sonríes
dentro de mi casa
A donde sea yo voy,
esta es mi fuerza,
para cruzar el mundo,
para cruzar los continentes,
para cruzar la noche
Así lo he recibido de tí,
en el Alto río
En lenguas diversas,
escucho al Sol y la Luna
En lenguas diversas,
las estrellas
titilan la misma poesía
Hijo de la montaña
que a la montaña sube,
por mi ropa pasan los años
por mis palabras pasan los años
por mi pensamiento
pasan los pensamientos
Universo, soy una canción
y de frente
ya voy a casa.
31 de diciembre, 2018.
Atizapán de Zaragoza.

明けましておめでとう!ピウィさんと
¡Feliz año!

hace unos días con Piwi
La grieta rítmica en el concreto
Dios despeja mis dudas
y puedo ver adelante
Dios despeja mis dudas
y hace firme la tierra
Dios despeja mis dudas
y siembra con flores mi camino
Dios despeja mis dudas
y veo
y escucho
a la nube, al arbusto
y a la grieta en el concreto
—No soy un gran poeta
ni un buen recitador—
dijo un poeta de la conciencia
Y hoy con Armando,
traductor de poesía sánscrita,
comimos juntos y me contó
de la poesía sánscrita:
pies rítmicos de 8 sílabas
nombres de versos de 16 sílabas
śloka, hemistiquios
Amaru, poeta del siglo 7 u 8
De regreso a casa, en la micro
sube un muchacho que improvisa versos
mientras viajamos pienso:
¿Será una grieta en el concreto
una traducción fascinada por la música?
¿Será esta grieta en el concreto
el poeta que improvisa en la micro?
17 de mayo, Casas Grandes

La naturaleza en la literatura sánscrita.
Libros del profesor Armando Rentería Alenjandre.
Orejas de burro (Echeveria gibbiflora).

Pedregal de San Ángel
Besadas por la aurora y el atardecer las orejas de burro tienen un suave color púrpura. Respetuosas de la Flor y el canto, del Dharma y el Corán, crecen en grupos sobre el basalto. Orejas y orejitas de burro irán a florecer con las lluvias de septiembre. ¿Alcanzarán la iluminación?
Dios, concédeme la virtud
de un pensamiento sereno
que no se aferra a sí mismo
el paso paciente
la atención correcta
el trazo libre que no cesa
como un suave viento
bajo los árboles
El don del hallazgo
y el don del cuidado
tranquilo
tranquilo
vuelo
que va y viene
que mece la voz
de la transparencia:
rondín de mosquitos
puntas de dedos de agua en el basalto
pájaro carpintero al paso (Picoides scalaris)
maguey con aura de iluminación (Agave salmiana)
encino que dice
—en estos troncos ha vivido
la sombra y la luz —
y ha bailado su tai-chi
la mariposa en el tepozán
Desnudo escucho el canto
veo el paso del colibrí tras el encino
—maestro del avanzar retrocediendo—
No hay paso para mí
no hay prisa en este Refugio en la ciudad
la nube florece en el mar celeste
buen fruto en mi corazón
Despertamos acacia
con sonido de cumbia y salsa
de las faenas
Abeja
conectada a las raíces:
dibujos
Aterriza un helicóptero en el edificio de enfrente
canta como helicóptero
y se va
abajo, blancas mariposas
y el colibrí libando el néctar de
las flores rojas de trompetilla
piñones barridos por las lluvias
rutas aéreas del “palo loco”
tezcapatli
Estimados vecinos
—dulces sueños— murmura
con la flor de la vida
la Madre Tierra
¿Caminamos?
Pedregal de San Ángel en la reserva del Colegio de México, septiembre-octubre 2018
Encuentro poético en Oaxaca
Estuvimos a principios de octubre con Inari y Rodrigo en Oaxaca. El domingo visitamos el árbol del Tule en su cumpleaños (más de 2000 años). La noche del viernes Rodrigo nos mostró sus dibujos sobre el ecosistema del pedregal y nos contó sobre sus aventuras y el paso del tiempo en este refugio que dejó la lava petrificada. Junto con las Echeverias (orejas de burro) y los tlacuaches, nosotros también compartimos un vecindario de historias.
Al regreso en el bus escribí:
Madre, Padre,
he conversado
con el árbol de la vida
y bajo sus ramas
he invitado al amor
7 de octubre, 2018, viajando de Oaxaca a la Ciudad de México