Hermana vida
Hermana vida,
vaciándome de mí
te tomé del brazo cerca
Y sentí tus pálpitos
como un niño
Sentí el calor del río de la vida
que es uno
y circula los corazones
Ser otro,
sólo es apariencia,
juego, color, belleza
Ser uno,
hojas del mismo árbol,
ramas del mismo tronco,
cuerpos de misma raíz,
hermana vida,
es poder verte donde no hay forma,
es poder oírte donde no hay sonido,
es poder agradecerte donde no hay palabras
Allí donde las estrellas
de todas las galaxias
el Sol y la Luna
nos han sembrado
Donde el planeta Tierra
nos ha nutrido
y Dios ha encendido
nuestra existencia
En el río del río,
mi hermana vida,
sentí tú luz
y la de mi sobrino por nacer
y nuestra constelación
que es muy antigua
Su calor es uno
cruzando el universo
con su baile,
lugar de estrellas,
Y estarás bien,
hermana vida,
y estaré contigo
porque eres mi hermana
y somos hijos
del Gran Misterio del Cosmos
14 de febrero, 2019
(tomando la mano de mi hermana en el hospital)
Me entrego a tu compasión Buda, enderezo mi camino Que la voz del mundo no venza sobre mí Que la paz de mi existencia venza sobre la voz del mundo
El centro es inalcanzable para los malintencionados la postura es inderrumbable pese a sus gritos
Tu luz sabia evidencia las sombras que vuelven a sus lugares Apaciguando mi corazón a tu compasión me entrego solo en ella reconozco mi confianza, mi fe
En tu compasión me veo y veo mi camino Aceptarse es como llegar humilde a pedir refugio y Dios pone cobijo para nosotros
Mi respiración alumbra una luz con la cual pido limpiar mi corazón y mis palabras para volver a nacer fiel al amor discípulo de tus enseñanzas
Mi meta no es otra que escucharte, corazón iluminado.
Por la blanda arena que lame el mar Su pequeña huella no vuelve más Un sendero solo de pena y silencio llegó Hasta el agua profunda Un sendero solo de penas mudas llegó Hasta la espuma Sabe Dios qué angustia te acompañó Qué dolores viejos calló tu voz Para recostarte arrullada en el canto De las caracolas marinas La canción que canta en el fondo oscuro del mar La caracola Te vas Alfonsina con tu soledad ¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar? Una voz antigua de viento y de sal Te requiebra el alma y la está llevando Y te vas hacia allá como en sueños Dormida, Alfonsina, vestida de mar Cinco sirenitas te llevarán Por caminos de algas y de coral Y fosforescentes caballos marinos harán Una ronda a tu lado Y los habitantes del agua van a jugar Pronto a tu lado Bájame la lámpara un poco más Déjame que duerma nodriza, en paz Y si llama él no le digas que estoy Dile que Alfonsina no vuelve Y si llama él no le digas nunca que estoy Di que me he ido Te vas Alfonsina con tu soledad ¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar? Una voz antigua de viento y de sal Te requiebra el alma y la está llevando Y te vas hacia allá como en sueños Dormida, Alfonsina, vestida de mar
La vida, qué lindos son los faisanes La vida, qué lindo es el pavo real Huifa, ay, ay, ay La vida, más lindos son los poemas La vida, de la Gabriela Mistral Huifa, ay, ay, ay Pablo de Rokha es bueno Pero Vicente Vale el doble y el triple Dice la gente Huifa, ay, ay, ay Dice la gente, sí No cabe duda Que el más gallo se llama Pablo Neruda Huifa, ay, ay, ay Corre que ya te agarra Nicanor Parra
Celia Cruz & Buena Vista Social Club. «Guantanamera».
Guantanamera, guajira guantanamera Guantanamera, guajira guantanamera Yo soy un hombre sincero De donde crece la palma Y antes de morir yo quiero Echar mis versos del alma Guantanamera No me pongan en lo oscuro A morir como un traidor Yo soy bueno y como bueno Moriré de cara al sol Guantanamera Con los pobres de la tierra Quiero yo mi suerte echar El arroyo de la sierra Me complace más que el mar Guantanamera Tiene el leopardo un abrigo En su monte seco y pardo Yo tengo más que el leopardo Porque tengo un buen amigo Guantanamera, guajira guantanamera
Dentro de un surco abierto vi germinar Un lucero de infinita soledad Y con una canasta le vi regar Con agua de un arroyo de oscuridad Ay malaya la siembra se echó a perder Y el agua del arroyo se echó a correr Al lucero le gusta la claridad Y al agua del arroyo la libertad No dio fruto el lucero, se fue a alumbrar Y el agua del arroyo le fue a cuidar En una hora triste quise cantar Y dentro de mi canto quise llorar Y dentro de mi llanto quise gritar Pero tan sólo canto para callar Ay malaya la hora en que fui a cantar Ay malaya la hora en que fui a llorar Si llorando se grita para callar Y callando se ahoga la libertad No me llegó la hora de clarinar Ay malaya la hora en que fui a cantar Y el lucero al recuerdo se echó a volar Y la luz de su incendio se dejó atrás Y en el surco el silencio empieza a gritar Y su vaso sediento no llega al mar Así se fue el lucero a su soledad Así se fue el lucero a su claridad Ay malaya la hora en que fui a cantar Ay malaya la hora en que fui a gritar Ay malaya la hora en que fui a llorar No me llegó la hora de clarinar Ay malaya en que fui a cantar No me llegó la hora de clarinar De clarinar De clarinar
Libro de cantos es tu corazón, Libro de cantos es tu corazón, has venido a cantar, tañes tu atabal. has venido a cantar, tañes tu atabal. Libro de cantos es tu corazón.
Tú eres cantor en el interior de la casa del verdor, allí alegrarás a la gente...
Zan tic moyahua In puyuma xochitl, In cacahua xochitl.
In ticuicanitl
Libro de cantos es tu corazón, Libro de cantos es tu corazón, has venido a cantar, tañes tu atabal. has venido a cantar, tañes tu atabal. Libro de cantos es tu corazón.
Argentina: Maria Elena Walsh-Mario Cosentino. Dónde están los poetas
Dónde están los poetas. Los poetas por dónde andarán.
Cuando cantan y nadie los oye es señal de que todo anda mal. Si están vivos los premia el olvido, pero a algunos quizá les harán homenajes después que se mueran en la cárcel o la soledad.
Quiénes son los poetas, los testigos de un mundo traidor.
Ellos quieren salir a la calle para hacer la revolución, y en la esquina se van por las ramas donde un pájaro se les voló. Y se encierran de nuevo en sus libros que no encuentran lector ni editor.
Y quizás los poetas no se venden ni mienten jamás.
Es posible que a veces alquilen sus palabras por necesidad, o que un par de ilusiones perdidas cada día las cambien por pan. Pero son la conciencia de todos y ratones de la eternidad.
A donde sea yo voy, Dios, a buscarte la vida cambia, pero mi ropa es nueva, mi corazón es nuevo y mi sueño no deja de verte mi palabra, madurando, llevo conmigo la flor de loto la ofrendo a tus pies, corazón eterno de polvo de estrellas, sol que sonríes dentro de mi casa A donde sea yo voy, esta es mi fuerza, para cruzar el mundo, para cruzar los continentes, para cruzar la noche Así lo he recibido de tí, en el Alto río En lenguas diversas, escucho al Sol y la Luna En lenguas diversas, las estrellas titilan la misma poesía Hijo de la montaña que a la montaña sube, por mi ropa pasan los años por mis palabras pasan los años por mi pensamiento pasan los pensamientos Universo, soy una canción y de frente ya voy a casa.
Besadas por la aurora y el atardecer las orejas de burro tienen un suave color púrpura. Respetuosas de la Flor y el canto, del Dharma y el Corán, crecen en grupos sobre el basalto. Orejas y orejitas de burro irán a florecer con las lluvias de septiembre. ¿Alcanzarán la iluminación?
Dios, concédeme la virtud
de un pensamiento sereno
que no se aferra a sí mismo
el paso paciente
la atención correcta
el trazo libre que no cesa
como un suave viento
bajo los árboles
El don del hallazgo
y el don del cuidado
tranquilo
tranquilo
vuelo
que va y viene
que mece la voz
de la transparencia:
rondín de mosquitos
puntas de dedos de agua en el basalto
pájaro carpintero al paso (Picoides scalaris)
maguey con aura de iluminación (Agave salmiana)
encino que dice
—en estos troncos ha vivido
la sombra y la luz —
y ha bailado su tai-chi
la mariposa en el tepozán
Desnudo escucho el canto
veo el paso del colibrí tras el encino
—maestro del avanzar retrocediendo—
No hay paso para mí
no hay prisa en este Refugio en la ciudad
la nube florece en el mar celeste
buen fruto en mi corazón
Despertamos acacia
con sonido de cumbia y salsa
de las faenas
Abeja
conectada a las raíces:
dibujos
Aterriza un helicóptero en el edificio de enfrente
canta como helicóptero
y se va
abajo, blancas mariposas
y el colibrí libando el néctar de
las flores rojas de trompetilla
piñones barridos por las lluvias
rutas aéreas del “palo loco”
tezcapatli
Estimados vecinos
—dulces sueños— murmura
con la flor de la vida
la Madre Tierra
¿Caminamos?
Pedregal de San Ángel en la reserva del Colegio de México, septiembre-octubre 2018
Encuentro poético en Oaxaca
Estuvimos a principios de octubre con Inari y Rodrigo en Oaxaca. El domingo visitamos el árbol del Tule en su cumpleaños (más de 2000 años). La noche del viernes Rodrigo nos mostró sus dibujos sobre el ecosistema del pedregal y nos contó sobre sus aventuras y el paso del tiempo en este refugio que dejó la lava petrificada. Junto con las Echeverias (orejas de burro) y los tlacuaches, nosotros también compartimos un vecindario de historias.
Al regreso en el bus escribí:
Madre, Padre,
he conversado
con el árbol de la vida
y bajo sus ramas
he invitado al amor
7 de octubre, 2018, viajando de Oaxaca a la Ciudad de México