Libro Ecopoéticas del haiku

Les comparto el lanzamiento de Ecopoéticas del haiku, libro que recopila varios de mis textos sobre el haiku, desde los insectos de Issa hasta los haikus en lenguas indígenas, y que ha publicado Sabi-shiori en España.

Si hay alguien interesado, está a la venta en Amazon y los beneficios de las ventas se destinan a una ONG.

Agradezco de corazón a Jaime Lorente por su epílogo y a mi amigo Alonso Belaúnde por la confianza en esta aproximación ecopoética al haiku.

Me alegra saber que mi trabajo forma parte de una constelación de pensamiento y creación en la que participan queridas amigas y amigos.

El pequeño haiku… tan grande son sus hojas y frutos.

Aquí, un extracto de la contraportada donde explico el libro:

«En estos trabajos he querido aproximarme al haiku desde la lente ecológica y poética, es decir, desde la ecopoética, que incorpora lectura, traducción y reflexión a partir de la experiencia de vivir entre Japón y América. Me emociona pensar que en el siglo veintiuno la poesía tiene la fuerza para traernos la memoria de una ecología primitiva y radical, de cuando la poesía no se había separado de la naturaleza para convertirse en asunto de los seres humanos.

Reconociendo la ontología del mundo parlante y abrevando en esa raíz, el haiku nos está enseñando una ruta de escucha del corazón, un oído firme ante la confusión que impera en nuestras ciudades, inundadas de voces de consumo y delirios de grandeza. La ecopoética, como una ruta de reflexión y práctica creativa, llama a un nuevo aprendizaje del habla poética en tiempos de crisis ecológicas y de desastres. Aquí reúno varios de los escritos de lectura y reflexión ecopoética del haiku.»

Aprender de una flor de colza . sobre la importancia del kiyose mexicano

Ya apareció la quinta entrega de mi columna de haiku y ecopoética para la página El rincon del haiku. Escribí sobre el proyecto del kiyose mexicano de la página Haikukigo. Incluyo mis reflexiones sobre las bellas flores de na no hana, sobre el kiyose y saijiki, y las posibilidades de utilizar las herramientas de la poesía como herramientas de conocimiento ecológico. Pues estoy convencido que tanto el científico como el poeta que observan con atención las flores de ellas obtienen aprendizajes que nutren nuestra conciencia y conocimiento de la vida. Conversando con algunos amigos me he dado cuenta que hay varias cosas que se pueden ajustar para el caso mexicano, pero me parece que lo principal es la posibilidad de un trasplante que contempla la diversidad cultural como fuente de aprendizaje. También apunto algo positivo que descubro de la cultura japonesa:

«Ser siempre estudiante es algo que encaja bien con este lugar. Ser muy bueno en aprender nos hace maestros, ah, pequeña gran verdad escondida en todas las cosas.

Entonces, recuerdo que hubo un maestro zen que buscaba aprender hasta de un niño.

Algo he encontrado en el espíritu de esta tierra que me hace reflexionar. Hay muchas maneras de aprender, pero sólo se profundiza poniendo el corazón. Y con todo, nuestro aprendizaje es sólo un modesto paso en un camino.

(Pensado tras una conversación con alguien de México)…»

Aquí el enlace al artículo completo.

Campos de na no hana 菜の花 marzo de 2020