Mi querido pajarraco, hoy es el día de tu madre la Tierra Ámala con cada respiración, muéstrale lo que cosechas pues ella se alegra Y recuerda que todo cambia Cuando tengas un buen día agradece, pero no intentes repetirlo pues te cansarás yendo contra la corriente Abre los ojos y percibe lo que está detrás de los días y los meses Y comprende el camino que caminas: está siempre alumbrado no se va no viene, pero se vuelve profundo si aprendes a amar Y si amas como eres amado su sabiduría será inagotable El t’aichi que se practica en los viveros es para los que se abren de corazón a practicar la libertad El vuelo esplendoroso, mi pajarraco no es hacia lo lejano a donde se proyecta el deseo El vuelo esplendoroso es el que planea sobre el día y la noche sobre los días y sobre las noches vuela como una nube llueve donde debe llover y siempre se está renovando Sin miedo porque no hay vacilación Sin vacilación porque no hay duda Sin duda porque no hay separación El vuelo esplendoroso sigue el curso de la tierra y es uno con la tierra, bendito sea.
The event for I came to Tokyo was cancelled. However, I found the poem I most like of Cesar Vallejo, one of Latin-American greatest and deepest poets, born in the Peruvian Andes mountains. I found the poem «Masa» translated into Japanese. Recently, I was thinking on this poem, at this time of panic, death and hopelessness. This poem is about the universal miracle of love. I remember that it was my aunt, who worked many years as a secondary school teacher in Lima, who read me this poem for the first time when I was a teenager.
El evento al que fui a Tokio hace un par de días se canceló. Sin embargo, encontré en la librería la edición de la poesía completa de César Vallejo traducida al japonés por Kenji Matsumoto. Entonces me dí a la tarea de buscar el poema que más me gusta de Vallejo, el cual tiene un mensaje profundo en estos días de pánico, muertes y desesperanza. El poema, muy conocido por cierto, es «Masa» y pienso que se trata de un poema sobre el milagro universal del amor. Recuerdo que fue mi tía Isabel, que trabajó durante muchos años como maestra de secundaria, quien me enseñó y leyó este poema por primera vez cuando yo era un adolescente. Todavía recuerdo que me dijo que era un poema profundo, y ahora puedo sentir un poco más esa profundidad de la que me hablaba. Primero siento en este poema la fuerza de la fe y el mensaje de Cristo, aún sin mencionarlo (el hecho milagroso que recuerda a la resucitación de Lázaro). Si Cristo aparece en el poema es en la forma del amor universal, y también en el amor del primer hombre que se compadeció del combatiente. Sobre la lengua, el poema me deslumbra, pues para quien puede sentirlo en castellano los últimos versos están enunciados en una manera única, vallejiana, en los verbos reflexivos «incorporose» y «echose» que aportan una singularidad única. También la utilización del verbo andar en vez de caminar me ha dado de que pensar. Pues en castellano el verbo andar, que comparte con caminar el sentido de desplazamiento, se abre al sentido de otra manera, pues solemos usarlo para todo aquello que se expresa en un estado animado, por ejemplo, se dice comúnmente ando triste, ando pensando, ando viendo, ando llorando, ando riendo. Los últimos verbos que forman una frase «echar a andar». Los versos de Vallejo vibran desde lo más hondo de la lengua:
Masa
Al fin de la batalla, y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!» Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle: «¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!» Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil, clamando «¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!» Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos, con un ruego común: «¡Quédate hermano!» Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces todos los hombres de la tierra le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado; incorporóse lentamente, abrazó al primer hombre; echóse a andar…
10 de noviembre de 1937 César Vallejo
El verbo incorporar (usado en vez de levantar, parar, ponerse de pie) también tiene un aura especial, pues me hace imaginar al cuerpo que vuelve a reunirse como si estuviera desperdigado. Incorporarse tiene el sentido de entrar a un cuerpo, de reunirse y de unirse, volver a nosotros. Hay mucho que pensar, sentir sobre el milagro. Me parece muy interesante la traducción en japonés, que transcribo:
Este libro nace de una recopilación de trayectos, de rastros del camino y de encuentros en mi viaje de búsqueda de tres poetas japoneses: Nanao Sakaki ななお さかき, Yamao Sansei 山尾三省y Nagasawa Tetsuo長沢哲夫. Lo que comenzó como una investigación sobre un poeta “beatnik” japonés poco conocido en América Latina se convirtió en mi aventura poética por Japón, por su idioma y su geografía, por sus paisajes y ecosistemas. Lo que comenzó como una búsqueda académica guiada por la intuición poética se convirtió en una ruta de encuentros, uno tras otro de poetas y artistas, de editores de libros independientes, revistas, fanzines y páginas web, de profesores universitarios, activistas ambientales y espirituales, y amigos que me han acogido en su red de afectos. Gracias a ellos he podido pasar del poeta, a los poetas, a la comuna, a la tribu, a la ermita y la aldea, para finalmente conocer el tejido de una comunidad de japoneses y extranjeros que han encontrado en su conexión con la Madre Tierra una manera de vivir ecológica, artística y espiritual en este siglo. Así lo que comenzó como un acercamiento mexicano a la “homogénea” cultura japonesa se ha convertido en un andar por los caminos de muchas comunidades y naciones que cohabitan en mundos distintos, en mundos en resistencia como Yaponesia y Ainumoshir, y por las capas históricas del Japón neoliberal, el rural y también Jomonia. De manera paralela, el reflejo de “aquello japonés” en mi propia identidad me permitió comprender que también dentro de las “mestizas” naciones latinoamericanas, en verdad cohabitan distintos grupos, naciones y comunidades vivas. Quiero decir, que no estamos “destinados” a vernos en el desarraigo frente a una humanidad moderna, lineal y dominadora, levantada sobre la extinción de lo antiguo, sino que podemos encontrar refugio en la modernidad que aún se construye desde muchas humanidades, y en donde parece posible el entendimiento y la paz. Esto es algo que hemos de reflexionar en nosotros mismos. Finalmente, he logrado escuchar el llamado de las corrientes transpacíficas en el excitante descubrimiento de miradas e inspiraciones mutuas, en el mar de corrientes de pensamiento, corazón y vida que han cruzado y continúan cruzando portando la fertilidad. Este libro más bien deberá ser la historia de una pregunta que se le hace a la palabra poética y sabia. “Cómo hacer” es la pregunta que muchos tomamos cada vez con más conciencia y urgencia. Cómo vivir en el planeta tierra. Si pudiera expresar esa búsqueda a través del espíritu que yo encuentro en los caracteres kanji, sería:
El primero de marzo de 2020 con 95 años murió el poeta Ernesto Cardenal
Ahora Dios lo eleva a las estrellas y en la luz que nos habita sus palabras habitan alumbrando a quienes trabajan por el prójimo y por la Madre Tierra
Pensaba en la identidad y la poesía quizá porque pienso que tu diste identidad a la poesía contemporánea en el Español o Castellano, en esta lengua que en Abya Yala, Turtle Island, Cem Anáhuac, Wall Mapu, Mayab, Tahuantinsuyo, Solentiname y Yaponesia tiene distintas vidas en diversidad de flores y cantos Castellano que brota en el suelo humilde generoso y rico que brota en el trabajo sencillo generoso y profundo que brota en el sueño sereno transformador y divino Y así en sus brotes que vuelven a traer la vida a este continente mi corazón te honra con agradecimiento
Luz del sol, salgo hoy por la mañana a trabajar
Hanabatake, 2-5 de marzo, 2020.
El evangelio en Solentiname (fragmento)
La lámpara Marcos 4, 21-25
Este evangelio lo tuvimos en una misa en Macarroncito, la última isla del archipiélago de Solentiname, y la más incomunicada de todas. La misa fue en la casa de doña Yoya, bajo una enramada. Enfrente de nosotros una ensenada azul. Lejos, en medio del lago, la pequeña y solitaria isla de La Zanata, y más lejos, como saliendo del agua los dos volcanes de la gran isla de Ometepe. Llegamos a celebrar la misa a Macarroncito porque está muy retirado del resto del archipiélago y los que viven allí, muy pobres y casi sin botes, pocas veces pueden venir a nuestra iglesita.
También les dijo: ¿Acaso se trae una lámpara para ponerla bajo un celemín o bajo la cama? No, la lámpara se pone en alto, para que alumbre.
(…) Dice Rebeca, la mamá de Julio: La lámpara es Cristo. Porque él dijo: yo soy la luz. El que lee el evangelio y después guarda el libro dentro de un cajón, es el que esconde la luz. El que lo lee y se lo comunica al otro es el que saca la luz , para que aquél se lo comunique también a otro vecino. Y así se va comunicando la palabra de Cristo, como una luz con la que se prende otra.
[Ernesto Cardenal, El evangelio en Solentiname, volumen primero, Ministerio de Cultura, Departamento Ecuménico de Investigaciones, Managua, 1979, p.220]
Hijos de las estrellas (fragmento)
Billones de galaxias y billones de estrellas
Las estrellas de donde venimos
¿Por qué existe el mundo
en vez de solo la nada?
algo tan inmensamente grande
será con algún propósito
Si toda vida acabará
¿Cuál es el sentido del universo?
Cada puntito de luz es un mundo
y nosotros un puntito
microscópico
entre las galaxias
que se creyó centro del universo
Si hay creación será por algo
y tiene sentido este mundo en que vivimos
Qué desperdicio sería si se acabara el universo
y no hubiera vida tras la muerte
Primero solo dos: Dios y la nada
los planetas son estériles
pero a uno lo cubrió de creaturas
para amarlas
si la muerte fuera el final de todo
no se justificaría la existencia del mundo
No se sabía lo grande del cosmos
billones de estrellas en una galaxia
y todo el universo observable
es una partecita de lo que hay
y noventa por ciento no se ve en telescopios
La materia inanimada se reprodujo
y billones de años después
nuestros primos animales y nosotros
Los mismos átomos de todo el universo
nacidos de concentraciones de gas
de lejanísimas estrellas
que ya no existen
¿cosmos o caos?
No sabemos si es el único universo
Homo sapiens muy recientemente aparecido
con planeta especial para que viva
y lo transforme
redondo y dando vueltas día y noche
caliente y frío para tener la vida
alternando frío y calor
si solo día sería muy ardiente
si solo noche se congelaría
Y con sol
sin sol no existiríamos
comemos sol
nuestra vida es luz solar
la luz creó la vida
Managua, 4 de octubre de 2018
[Ernesto Cardenal, Hijos de las estrellas, Anama Ediciones, Nicaragua 2018]
1. Las tortillas no nos piden nada más que disfrutar su sencillez. Su saludable simplicidad es esa. Recuerdo que de niño aprendí a comerlas solas, recién salidas y calientes. “Así solas”, en japonés diríamos sono mama ii desu, y ese sono mama es una frase que nos enlaza a la tierra, a la existencia libre, a la meditación y la salud de lo que está completo en sabor y en sentido. La tortilla es la redondez donde se expresa toda la ecopoética de la milpa.
Tao, no existe principio de contradicción en la naturaleza
Te pido que me enseñes a vivir en armonía con mi ser completo…
—Vive tranquilo en tu pueblo sin necesidad de alcoholes, dedica tu luz al universo, y la estrella que siempre te ama te responderá
Deja que ella ilumine tu casa para que salga toda confusión error y engaño
Hablarás con los vivos y con los que han partido porque hablarán en el mismo idioma y comprenderás lo que no comprende la cabeza
Dirás aquí estoy a quien siempre ha estado y entonces el visitante y el dueño convidarán de los mismos latidos y cenarán en la noche acompañados de los cantos del paraíso
El sabor de sus alimentos será el silencio
Un buen día de trabajo y un buen lecho para apoyar tu espalda en los brazos de tu madre
Dormirás con el corazón abierto mirando el cielo y se sembrará el rocío de tu padre
Amor, no te olvides quien tú eres
Luego llevarás esta oración que dejarás fluir en el río de la vida—
Ichinoya, 21 de septiembre, 2019 – Hanabatake, 3 de marzo, 2020.
Monte Tsukuba por la ladera sur Vista desde Numata, enero de 2020.
Este verano subí el monte Fuji. Al ver la hermosa salida del sol, tuve la siguiente visión: el sol nacía como un niño pequeño, arropado por su madre, la tierra, con ropa para el frío. Este era el rostro del sol cuando amanece en las islas.
Verano, 2019
El verde Fuji Vista desde Shizuoka (Camp Bean), abril de 2019.
Nota de Brenda Camacho sobre la presentación en Cuernavaca de Meditaciones del Pedregal (Astrolabio, 2019).
En el marco de la Feria del Libro Independiente La Universal, Marina y Paloma Ruiz presentaron el libro de Yaxkin Melchy “Meditaciones del Pedregal”, un poemario que cuenta con ilustraciones de Rodrigo Treviño.
“Meditaciones del Pedregal” es un diálogo con los habitantes del pedregal y con sus raíces. Es un diálogo profundamente ecológico y minuciosamente contemplativo que nos lleva al encuentro con los habitantes que podemos ser al navegar en ese mar de piedras del sur de la Ciudad de México.
Como corolario a este diálogo y con un trazo científico bastante adecuado, Yaxkin escribe un glosario final para resaltar el significado y nombre de algunos de los personajes endémicos del pedregal. Además, se invita a los lectores a usar el poemario como un nuevo mapa para el reencuentro con este maravilloso lugar, puesto que se podrá tener una experiencia totalmente diferente.
“Meditaciones del Pedregal” está hecho con amor, que no tiene identidad, que es pura existencia; de esta manera, la obra remonta al lector al lugar y lo hace soñar y brillar hasta donde su corazón lo permita.
Al finalizar el evento, los asistentes adquirieron un ejemplar para deleitarse con los poemas.
Por: Brenda Camacho
Presentación en Cuernavaca, 2019
Meditaciones del Pedregal, Astrolabio 2019.
«Presentaron el libro Meditaciones del pedregal de Yaxkin Melchy» en Diario de Morelos, 29 de julio, 2019. Enlace
Triunfa sobre la vida y la muerte el pequeño pájaro chotacabras porque el corazón es sagrado tan sagrado como una estrella
sube y baja en cada pálpito pues su luz es el día
duerme brilla baila y adolece, qué extraña sensación es su torpeza frente al misterio
—pero sólo una luz nos guía— me dice revelando la verdad y entonces respiro un momento, y pienso he escuchado muchos nombres, he visto muchos rostros, pero ahora con un poco de pasto y flores he encontrado la paz mayor
Hablé mucho, pero ahora escucho Bebí en exceso de ilusiones pero ahora me entrego a esta humedad en mi pequeño cuarto
sólo un corazón es el nombre de la vida sólo un latido y otro y todo es y todo es en su profundo latido
sólo un corazón es el nombre de la vida sólo un latido y otro y todo es y todo es en su profundo misterio
de la piedra al sueño y del amor a la energía del átomo,
dime ¿cuál es tú color, tiempo? —yo soy del color del mundo, el verdor y la noche pues mi luz obra el milagro del entendimiento y el transparente color de la memoria es mi sangre
tan tan tan tan tan tan—
Con el tiempo que mora en el corazón, con la firme bendición de la vida yo no te pido lo mío estrella chotacabras pues me has recordado el camino, y mis lágrimas son dicha de vida
estrellas, somos estrellas y dormimos mirándonos.
Ichinoya, Japón. 18 de julio, 2019
La estrella chotacabras (Yodaka no hoshi) es un cuento del popular narrador y poeta Miyazawa Kenji 宮沢 賢治. Este poema esta dedicado a esa historia y al pájaro hermano de mi camino.
Agradezco a José Manuel Serrano del proyecto Anfibios del Pedregal Guardianes del agua, proyecto de conservación y estudio de los anfibios del Pedregal del volcán Xitle (al sur de la Ciudad de México) por sus atentas palabras y hacer esta difusión de Meditaciones del Pedregal. Visiones ecopoéticas. Les recomiendo mucho conocer esta página de Anfibios del Pedregal, un proyecto que promueve la toma de conciencia, el cuidado y estudio respetuoso de los anfibios del Pedregal en la Ciudad de México. Lo siguiente es parte de lo que escribió José Manuel Serrano.
Meditaciones del pedregal. Visiones ecopoéticas de Yaxkin Melchy es un diálogo con los habitantes del Pedregal y con sus raíces profundas. Es un diálogo profundamente ecológico y minuciosamente contemplativo que nos lleva al encuentro con los habitantes que podemos ser al navegar en ese mar de piedras del sur de la ciudad de México. Los invitamos a conocerlo y usarlo como un nuevo mapa en sus encuentros con el pedregal, sus sonidos y habitantes. Como corolario a este diálogo y con un trazo científico bastante adecuado, Yaxkin escribe un glosario final para resaltar el significado y nombre de algunos de los personajes endémicos del pedregal 🌱🐿🎋🌾🦋
José Manuel Serrano, biólogo, activista ambiental y poeta.
También publico a continuación la entrevista que me hizo Marina Ruíz, poeta y editora en Radio Migrantes, un programa de la Radio UAEM (Radioemisora de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos). El programa es una introducción al libro y se acompaña con algunas lecturas de los poemas en voz alta. Programa del día 16 de marzo de 2019. Gracias a mi editora Marina Ruíz.
Programa Radio Migrantes, 16 de marzo de 2019.
Meditaciones del Pedregal. (México: Astrolabio, 2019) Enlace para comprar el libro aquí.