Este verano subí el monte Fuji. Al ver la hermosa salida del sol, tuve la siguiente visión: el sol nacía como un niño pequeño, arropado por su madre, la tierra, con ropa para el frío. Este era el rostro del sol cuando amanece en las islas.
Verano, 2019
El verde Fuji Vista desde Shizuoka (Camp Bean), abril de 2019.
Nota de Brenda Camacho sobre la presentación en Cuernavaca de Meditaciones del Pedregal (Astrolabio, 2019).
En el marco de la Feria del Libro Independiente La Universal, Marina y Paloma Ruiz presentaron el libro de Yaxkin Melchy “Meditaciones del Pedregal”, un poemario que cuenta con ilustraciones de Rodrigo Treviño.
“Meditaciones del Pedregal” es un diálogo con los habitantes del pedregal y con sus raíces. Es un diálogo profundamente ecológico y minuciosamente contemplativo que nos lleva al encuentro con los habitantes que podemos ser al navegar en ese mar de piedras del sur de la Ciudad de México.
Como corolario a este diálogo y con un trazo científico bastante adecuado, Yaxkin escribe un glosario final para resaltar el significado y nombre de algunos de los personajes endémicos del pedregal. Además, se invita a los lectores a usar el poemario como un nuevo mapa para el reencuentro con este maravilloso lugar, puesto que se podrá tener una experiencia totalmente diferente.
“Meditaciones del Pedregal” está hecho con amor, que no tiene identidad, que es pura existencia; de esta manera, la obra remonta al lector al lugar y lo hace soñar y brillar hasta donde su corazón lo permita.
Al finalizar el evento, los asistentes adquirieron un ejemplar para deleitarse con los poemas.
Por: Brenda Camacho
Presentación en Cuernavaca, 2019
Meditaciones del Pedregal, Astrolabio 2019.
«Presentaron el libro Meditaciones del pedregal de Yaxkin Melchy» en Diario de Morelos, 29 de julio, 2019. Enlace
Triunfa sobre la vida y la muerte el pequeño pájaro chotacabras porque el corazón es sagrado tan sagrado como una estrella
sube y baja en cada pálpito pues su luz es el día
duerme brilla baila y adolece, qué extraña sensación es su torpeza frente al misterio
—pero sólo una luz nos guía— me dice revelando la verdad y entonces respiro un momento, y pienso he escuchado muchos nombres, he visto muchos rostros, pero ahora con un poco de pasto y flores he encontrado la paz mayor
Hablé mucho, pero ahora escucho Bebí en exceso de ilusiones pero ahora me entrego a esta humedad en mi pequeño cuarto
sólo un corazón es el nombre de la vida sólo un latido y otro y todo es y todo es en su profundo latido
sólo un corazón es el nombre de la vida sólo un latido y otro y todo es y todo es en su profundo misterio
de la piedra al sueño y del amor a la energía del átomo,
dime ¿cuál es tú color, tiempo? —yo soy del color del mundo, el verdor y la noche pues mi luz obra el milagro del entendimiento y el transparente color de la memoria es mi sangre
tan tan tan tan tan tan—
Con el tiempo que mora en el corazón, con la firme bendición de la vida yo no te pido lo mío estrella chotacabras pues me has recordado el camino, y mis lágrimas son dicha de vida
estrellas, somos estrellas y dormimos mirándonos.
Ichinoya, Japón. 18 de julio, 2019
La estrella chotacabras (Yodaka no hoshi) es un cuento del popular narrador y poeta Miyazawa Kenji 宮沢 賢治. Este poema esta dedicado a esa historia y al pájaro hermano de mi camino.
Agradezco a José Manuel Serrano del proyecto Anfibios del Pedregal Guardianes del agua, proyecto de conservación y estudio de los anfibios del Pedregal del volcán Xitle (al sur de la Ciudad de México) por sus atentas palabras y hacer esta difusión de Meditaciones del Pedregal. Visiones ecopoéticas. Les recomiendo mucho conocer esta página de Anfibios del Pedregal, un proyecto que promueve la toma de conciencia, el cuidado y estudio respetuoso de los anfibios del Pedregal en la Ciudad de México. Lo siguiente es parte de lo que escribió José Manuel Serrano.
Meditaciones del pedregal. Visiones ecopoéticas de Yaxkin Melchy es un diálogo con los habitantes del Pedregal y con sus raíces profundas. Es un diálogo profundamente ecológico y minuciosamente contemplativo que nos lleva al encuentro con los habitantes que podemos ser al navegar en ese mar de piedras del sur de la ciudad de México. Los invitamos a conocerlo y usarlo como un nuevo mapa en sus encuentros con el pedregal, sus sonidos y habitantes. Como corolario a este diálogo y con un trazo científico bastante adecuado, Yaxkin escribe un glosario final para resaltar el significado y nombre de algunos de los personajes endémicos del pedregal 🌱🐿🎋🌾🦋
José Manuel Serrano, biólogo, activista ambiental y poeta.
También publico a continuación la entrevista que me hizo Marina Ruíz, poeta y editora en Radio Migrantes, un programa de la Radio UAEM (Radioemisora de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos). El programa es una introducción al libro y se acompaña con algunas lecturas de los poemas en voz alta. Programa del día 16 de marzo de 2019. Gracias a mi editora Marina Ruíz.
Programa Radio Migrantes, 16 de marzo de 2019.
Meditaciones del Pedregal. (México: Astrolabio, 2019) Enlace para comprar el libro aquí.
En este artículo hago un recorrido poético siguiendo la pista de las corrientes ecopoéticas. En el intercambio cultural entre México y Japón, pensar y trabajar desde la mirada de las corrientes ecopoéticas puede ayudarnos a ver y rescatar otras historias de la literatura y la poesía entre nuestras regiones. Pienso que así es posible contar desde otro enfoque la aventura poética de José Juan Tablada, quien introdujo y difundió la escritura del haiku asimilándola al paisaje latinoamericano. En Tablada, la sensibilidad con que adaptó el género japonés se convirtió en el germen de una nueva tradición de escritura ligada a la naturaleza que sigue escribiéndose en castellano y ha pasado a otras lenguas como las lenguas tseltal y nahuatl. Hablo de corrientes porque esta palabra implica la idea de movimiento y sugiere el intercambio fecundo de las corrientes marinas en la naturaleza. Entre culturas humanas, las corrientes ecopoéticas cuentan diversas historias de viajes, miradas y transformaciones mutuas. Las corrientes son vías para fecundidades y polinizaciones cruzadas. El artículo trata algunos ejemplos como el del registro de los cantos tradicionales chontales por parte del doctor Oguita Masanosuke y sus amigos chontales de Oaxaca, a quienes consideraba los herederos poéticos del Manyoshu. El enfoque de las corrientes ecopoéticas también podría servir para contar historias contemporáneas que se conectan con sorprendente afinidad, como la lectura y asimilación reciente de las poéticas del Japón, China y otras regiones de Asia desde la sensibilidad poética indígena americana. Siguiendo estos trazos viajeros, es posible afirmar que las corrientes ecopoéticas entre México y Japón inauguran al menos cien años de su existencia y se mueven lenta pero decididamente atravesando a su paso lenguas y traducciones para comunicar a quienes responden a su llamado. Si nos preguntamos, en términos ecológicos qué es lo que aportan, las corrientes ecopoéticas llevan consigo historias, poemas, testimonios, que contribuyen a fortalecer un movimiento intercultural y cosmopolita ecológico basado en la sensibilidad, el cuidado y el activismo. Las corrientes ecopoéticas son una manera de caminar, navegar, recorrer y meditar junto a los otros pueblos y naciones. En estas corrientes viajan conversaciones de admiración, escucha y respeto sobre cómo vivir plenamente y poéticamente, fortaleciendo un diálogo entre varias sabidurías. Quizá ese sea el testimonio más profundo de que los distintos pueblos hijos de la Madre Tierra se comunican y entienden.
MELCHY RAMOS, Yaxkin. «Poetry and Nature in the Kuroshio Current: Ecopoetic Flows in the Mexico-Japan Transpacific» enTokyo Poetry Journal, No. 7. Invierno 2019, Japón, 2019. (p. 107-122)
Acabo de ver en la televisión japonesa el encuentro entre Trump y la élite política de Japón, liderada por el primer ministro Abe y el nuevo emperador Naruhito. Entre la pompa de una cena de gala que acerca a las élites de ambos países, Trump se expresó del Manyōshū y de Ōtomo no Tabito, el mismo poeta que vivió hace 1300 años y escribió un poema sobre el verano en el monte Tsukuba. Que se utilice la poesía para establecer lazos entre los gobiernos y poderosos ya no me parece algo raro en este mundo. Las palabras que alguien escribió en un poema perduran como lazos invisibles y son símbolos recios en el tiempo, estos lazos son los que estos líderes utilizan en favor de sus intereses. Haciendo otro uso de ellos, aquellos poemas del Manyōshū son los mismos que poetas como Nanao Sakaki o estudiosos como Masanosuke Oguita utilizaron para acercarse al corazón del pueblo indígena americano. Puedo verlo y sentirlo, la poesía es un instrumento cuyo sonido es la voz de la memoria humana y su corazón. Cómo se lee, para qué se usa, qué cosas conecta y qué pactos y fuerzas se refuerzan en este mundo es la cuestión. Todo esto es para decir que la rectitud y la corrupción también son parte del mundo y la vida de los poemas.
Dato curioso. Estos días en Japón ha habido temblores y temperaturas inusuales sobre treinta grados.
Poema del Manyōshū (rollo 20- no. 4371) grabado en una estela de piedra al pie del santuario del Monte Tsukuba.
Dios, caminando al lado tuyo bajo las estrellas, pregunto en qué consiste mi vida
Para mí que voy en el sueño que sueño, y he recogido la voz del pájaro del alma y por donde voy dibujo mis pasos
En el papel, en la arena de los siglos, camino y camino Que las olas se lleven gran parte de las palabras no me asusta, pues he aprendido a orar por la buena semilla
Algunas flores no serán para mis ojos, y otras se abrirán en cualquier segundo por eso selecciono lo mejor en mi corazón.
— Buena calma para salir de la ciudad buena calma para tocar un día y agradecer a la Madre Tierra
Buena calma para vencer en sueños al dolor y la enfermedad que intoxican la existencia y la vuelven yerma —
Buena calma, viento de mayo que vivificas las hojas, ilumina mi corazón sobre la incontable arena de la escritura
Esta se llama KATAKURI, カタクリ (Erythronium japonicum) y es un tipo de bulbo. En los tiempos antiguos se preparaba una harina llamada katakuri-ko a partir de los bulbos y es una de las flores que aparece en la antología de poemas del Manyoshu, específicamente en el poema 4143:
もののふの八十娘子らが汲み乱ふ寺井の上の堅香子の花
mononopu no yaso wotomera ga kumimagapu terawi no upe no katakago no pana
An array, A multitude of maidens Scooping Water from the temple wellhead; A bunch of lilies!
Ōtomo no Yakamochi 大伴家持 Trad. Thomas McAuley
También el poeta Kobayashi Issa la menciona en el «Diario de la muerte de su padre». El haijin (poeta del haiku) menciona la elaboración de una bebida medicinal hecha con harina de katakuri que se disuelve hasta espesar en agua hirviendo. En el monte Tsukuba, en el mes de abril se realiza un paseo cerca de la cima del Nyotai-san por donde florecen estas flores.