El día de mi cumpleaños me fui caminando al monte Tsukuba (así le dicen, es un cerro grande). Siempre había ido hasta el pie del monte en bus (40min) o en bicicleta. Esta vez me fui solo caminando desde mi casa, hice como cuatro horas hasta el parque de los ciruelos, al pie del cerro. Llegué cansado. Había algunos ciruelos florecidos (rosados y blancos) y un aguilucho (gavilancito) anduvo presente todo el día planeando en el cielo.
No sé, es la primera vez que hago algo tan simple como llegar a pie.
Querido David
Quién soy yo no lo sé un poeta que se volvió peregrino un peregrino que se volvió poeta un cantador de historias un aprendiz del baile
Si digo gracias es con gracia si no digo nada estoy agradeciendo si voy con gracia ¿cuál es el error? ése es el bello momento que llevo es tan ligero que puedo volar
para ti querido Delfin, Yaxkin Hanabatake, 7 de febrero de 2021
David Parra Maldonado:
agradecer es estar en gracia contemplar ciruelos florecidos rosados y blancos y un aguilucho volando … esa visión es el poema en flor lo más sencillo lo más simple lo más bello irrepetible… pies caminando que vuelan… el poeta es siempre un peregrino de la gracia y de la belleza. BRAVO delfín!
Este pequeño texto surge del diálogo que tengo con Ryan Greene, escritor , traductor y «book-farmer» que recientemente está creando interesantes caminos de traducción usando «transfluxión interactiva». Me emociona que la poesía encuentre en la tecnología nuevas vías de mostrarse; que las semillas de algún poema sean visitadas, cliqueadas y germinen en estos espacios acercando dos mundos en una misma tarea. Mi contribución a este diálogo con Ryan, nace de una relectura de EL NUEVO MUNDO, de la inspiración recibida de la poesía de Kenji Miyazawa y Enrique Verástegui, y de escuchar la propuesta terapéutica del pensamiento del corazón presentada por Pedro Favaron. Dentro de la filosofía de la ciencia, he encontrado un espacio para considerar seriamente esta propuesta en la visión crítica de Feyerabend.
What are poetechnics
We need a dream-world in order to discover the features of the real world we think we inhabit.
Paul Karl Feyerabend, Against Method
Poetic designs that intervene technological and scientific languages. They are rooted in the poetic appropriation and exploration of scientific language and frameworks in order to reengage equations, diagrams, and schematics using the fibers of the heart. Poetechnics tell us that “scientific objectivity” is in dialogue with the creation of our subjectivity and that the “objective” is connected with particular forms of feeling and thinking. Poetechnics reveal that the languages of the scientific method are subjective and that there’s nothing wrong with that – these languages can be springboards for the scientist’s and poet’s subjectivity: a game of knowledge and heart. Either way, to attend to one subjectivity is to attend to the other. The poetic laboratory and the scientific laboratory aren’t dissociated from one another. The poet is a scientist and the scientist is a poet who meet again when they each cultivate an observation of the world where the measured pattern of things and their mystery, the answer and the question dance together without either one dominating the other. Perhaps this is something that all our scientists and poets need – to freely cultivate a childlike and wonderstruck vision of our worlds without dissociating mind and body. I see poetechnics as a seed of new cultures where science and poetry are seen in another way. Cultures reverberating with the new nature summoned by the poet Kenji Miyazawa, and which was the integral poetics of Enrique Verástegui. Poetechnics are a contribution to the growth of interwoven worlds that can be more just toward (bio)diversity and more beautiful, and where the Krebs cycle and the irreducible singularity of life can beat within the heart as it watches a sprouting seed.
Last version: 24 de noviembre, 2022.
Imágenes de EL NUEVO MUNDO (2007-2017)
Dos enlaces de las transfluxiones interactivas creadas por Ryan Greene basándose en algún poema
Recibo un bonito correo de Beth y Gary Lawless con fotos y poemas del territorio del Caribú y una carta de Nanao Sakaki tras su paso por aquellas tierras de agua y hielo.
Leyendo me doy cuenta, la lección
Estos años de aprendizaje sin hallar la traducción japonesa de «espontaneidad» en mis conversaciones
y llega una carta de Nanao a Gary Lawless en la que describe su impresión frente a los témpanos de hielo en el mar que dice omowazu 思わず…とつぶやく (espontáneamente, murmuro «Creo en Dios»…) que el traduce como Sonrío y murmuro (I smile & murmur «I believe God»…)
y busco y hallo «espontaneidad» en mi diccionario y hallo shizen 自然 la naturaleza y recuerdo que naturaleza es originalmente el zhiran (la espontaneidad taoísta) ¡Ah! no era un concepto, sino tal cual una sonrisa y me sale un largo ¡Aah!
Les escribo un correo:
Thank you, Beautiful words from Caribou territory.
Looking at the letter
Nanao’s line in Japanese omowazu to tsubuyaku (spontaneously I murmur) is translated by him just as “I smile & murmur”
Este poema lo escribí hace varios años como parte de un homenaje a Nicanor Parra del que perdí la pista. Ésta es una versión reciente de ese poema que alude al poema «Defensa del árbol» de Nicanor Parra.
DEFENSA DE MI ÁRBOL
Llorar y reír son frutos de nuestro árbol
y para el que no ríe ni llora
su árbol está seco.
un muchacho maya
Mi camino es bosque,
pero hablo de cosas que quizá a nadie le importan
o ya no responden los edificios
con sus preguntas
y sus ventanas apagadas.
Mi camino es bosque,
de todos los tipos de árboles,
porque son máscaras para los dioses del cielo,
los que soplan
y se alegran haciendo relámpagos.
Hablo con las plantas,
escucho el aire,
te diré un secreto...
-otras civilizaciones
son las hojas
respirando
o los troncos chamuscándose en el fuego
hay un dios en el fuego
con una corona azul
y hay un árbol que nace del árbol
quemándose-
Ahora un fuego verde
brota,
respira,
y aúlla
al cielo sin estrellas
Y el ángel sube en remolinos
de humo
y aúlla
como si sus vértebras se quebrasen.
Son las vértebras del que sueña
y vive en la fascinación.
no más sangre
dicen en el hormiguero
y born this way
dicen las serpientes.
Ideas indómitas
como las nubes pasan
y nada se apaga
ni se cierra:
un espíritu joven canta, canta
y luego transforma su canto en orejas.
Escuchar
es un verdadero peligro
para la destrucción
y el aniquilamiento.
Pero cómo saber si el que está detrás mío
viene con mi nombre entre sus manos
o si el que va delante mío
nace cortando un árbol,
nace cortando el tiempo,
o
nace cómo un árbol
que vuela en sus sueños
hacia las nubes
o
si el que camina aquí y ahora
nace del árbol,
sueña al niño,
respira el eón,
alaba al quetzal del fuego.
Ciudad de México-Tsukuba (2011-2021)
Esta versión del poema ha tomado diez años en escribirse, es como una semilla que brotó y ha tardado diez años en dar su primera flor. Fue hace diez años cuando conocí de manera casi milagrosa a don Nicanor Parra. Entonces, viajaba con el poeta Héctor Hernández y dos amigos chilenos por la costa central de Chile. Después de visitar la tumba de Huidobro, pasamos por Tres Cruces, donde se encontraba la casa de don Nicanor Parra. Este es un extracto de un correo que escribí a mi amigo Manuel de J. Jiménez.
… fuimos a su casa en Las Cruces, otro pueblo como a 10 minutos de ahí. Lo más alucinante que me ha sucedido en la vida fue conocerlo. Llegamos así a lo güey, y yo super nervioso, el viejo nomás como que se asomó y nos vio y salió a saludarnos. Nos hizo un poquito de conversa ahí mismo a la puerta de su casa nomás… me citó cosas de Juan Rulfo, me dijo -México, ése si que es un país, cosa seria- y me recitó una canción entera, [que resultó ser] un corrido de los Tigres del Norte… [luego] vi en sus ojos algo lindo: un viejo poeta y un poeta joven son lo mismo. […] La poesía sigue, seguirá más allá de nosotros y hasta que desaparezca la raza humana. La poesía es nuestra especie, a pesar de todo lo estúpida e involucionada que es nuestra especie, sólo la poesía nos pertenece, pero es algo que aún no sabemos [tú y yo] y que permanece misteriosamente para nuestra mente poco explorada.
Amar sin apego
ni posesión
es como un Sol
que hace brotar en nosotros
el deseo de dar
ya
Amar es siempre un nuevo sol
y como la luz del sol
no podemos guardarla
para más tarde
Amar es siempre un ahora
Hanabatake, 5 noviembre, 2020
Ahora Takano-kun guía las labores del cultivo de nuestra parcela
Corazón, que no me pierda la política las buenas y malas batallas de los hombres y mujeres
—La tierra no tiene política— así dice este hatake 畑 mientras arranco las raíces de la maleza
Tagayasu 耕す preparar la tierra, ararla, siento como irrumpe mi fuerza en lo vivo para abrir la tierra Y los insectos salen corriendo (algo siento) mientras picamos la tierra, la removemos, la apisonamos para plantar el uto para plantar el myoga
—Que no te pierda la política, la idea de lucha es innecesaria para la vida. Ni luches contra los que luchan— Me habla la tierra
El haiku que se está escribiendo en lenguas originarias-español es un fenómeno que me llamó mucho la atención y del que apenas se ha escrito. ¿Se trata de una expansión más de este género, o más bien de una práctica que, recuperando las palabras de Cocom Pech, emparenta una forma de contemplación de la vida con otra? De paso el haiku en lenguas originarias puede ser otra buena oportunidad para cuestionar los indigenismos y orientalismos de la poesía y pensar cómo se adapta, traduce y apropia un camino poético, qué reflexiones de la lengua y la traducción filosofan, qué nuevas exploraciones creativas despierta y qué ecosistemas, territorios, culturas y corazones emparenta. Algo está ocurriendo aquí y es parte de la vitalidad de la nueva poesía. Este artículo, una exploración apenas, aparecerá en las tres últimas entregas del año en mi columna de ecopoéticas del haiku. Aquí la primera parte y va con agradecimiento a los editores, poetas y amigos que me han guiado y compartido sus trabajos para descubrir varios de estos haikus en nahuatl, tseltal, tzotzil, zapoteco, maya yucateco y tarahumara. Antonio Guzman, Héctor Peña, José Carlos Monroy Rodríguez Yoroshiku onegaishimasu.
Comparto la invitación a esta plática que tendré el día 27 de octubre realizando un enlace entre Tsukuba, Bogotá y Ciudad de México. Trataremos los temas de la poesía y la ecología, la naturaleza y el pensamiento, las humanidades y la urgencia ambiental. La conversación será con Emiliano Castro Sánchez y José Gabriel Dávila «acerca del haikú japonés y el mexicano, sobre el saijiki 歳時記, el kigo 季語 y su importancia para las relaciones entre la poesía y la ecología. También conversaremos sobre budismo, sobre las crisis del habitar la tierra y sobre el lugar del sí-mismo en la naturaleza.» (Parece que habrá traducción simultánea en inglés). Muchas gracias por la invitación.